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“Romper tabúes y dar visibilidad, es muy importante tener referentes femeninos”
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'Mujeres Influyentes'

“Romper tabúes y dar visibilidad, es muy importante tener referentes femeninos”

Concha Monje, profesora de la Universidad Carlos III y miembro del grupo de investigación Robotics Lab
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Hay personas que no se ponen barreras. Una de ellas es la investigadora Concha Monje, profesora de la Universidad Carlos III. Esta ingeniera electrónica es actualmente una de las voces más importantes en el mundo de la robótica, por su laboratorio pasan las últimas tecnologías, ahora, por ejemplo, trabaja en la creación de extremidades blandas para los robots para hacerlos más interactivos y seguros. La clave, afirma “es la bioinspiración". Le preguntamos cómo podemos impulsar que haya más mujeres en esta profesión tan masculina y una de las vías, a su parecer, es darle más visibilidad, “es muy importante tener referentes femeninos y romper con ciertos tabúes”.

 

‘Mujeres Influyentes de España’ es una iniciativa impulsada por Womantalent de la mano de su directora, Beatriz Recio. Se trata de una red de apoyo, conocimiento, aprendizaje y visibilidad entre mujeres influyentes de nuestro país. Desde #RedEWI queremos apoyar este proyecto dando voz a algunas de sus protagonistas. Este mes de septiembre hablamos con Concha Monje, que pertenece al grupo 'Mujeres Influyentes Extremadura'.

Gracias a este acuerdo conversaremos con mujeres científicas, políticas, militares, investigadoras, ejecutivas, directivas, comunicadoras y empresarias de primer nivel y, en definitiva, a las mujeres líderes que ocupan posiciones de relevancia por toda la geografía española y son parte activa en la toma de decisiones; aquellas que, en su día a día, están diseñando nuestro futuro e influyendo en la Sociedad y la Economía.

Con esta colaboración, contribuimos a visibilizar el liderazgo femenino.

 

 

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Pregunta. – ¿Cómo surge tu pasión por la robótica?

Concha Monje.- Mi vocación era muy tecnológica desde muy pequeña, me atraían los ordenadores, la programación… Llegó un momento en que, a la hora de decidir, me decanté por esa rama. Mi padre ha sido profesor de formación profesional en electrónica y electricidad, siempre ha sido muy manitas, arreglaba televisores, hacía emisoras de radio y eso lo he visto en casa. Al final, para mí era algo muy cotidiano y, de manera natural, fue mi elección. Después decidí hacer ingeniería electrónica, que no tiene mucha relación directa con la robótica. De hecho, en la carrera, hasta que no llegué al nivel superior, no vi ningún robot, pero en la tesis doctoral apliqué una serie de controladores, que es a lo que yo me dedicaba, para sistemas y uno de esos sistemas fue un robot. Fue el primer contacto con la robótica y me interesó muchísimo. La ingeniería es tan multidisciplinar que te puede abrir puertas a campos que nunca pensaste.

Pregunta. – En aquella época, seríais muy pocas mujeres, ha cambiado mucho, tú que te dedicas a la docencia, ¿cómo lo ves?

Concha Monje.- Ha cambiado un poquito, pero poco. Yo hice dos carreras, la técnica y la superior en electrónica, en la superior fui la única chica de la clase. Ahora hay más mujeres, pero pocas en comparación con los hombres. Igual un 15-20% de alumnas. De todos modos, no se puede generalizar todas las ingenierías, depende de la rama. Hay otras donde la presencia de las mujeres es mucho mayor; como la bioingeniería, por ejemplo, tiene muchas mujeres, porque está vinculada a la parte biomédica y eso atrae más a las mujeres. También se observa en algunas como la informática, donde la participación de la mujer había subido y ha vuelto a bajar. Depende mucho de la rama. En general, sí se puede decir que las ingenierías son carreras no muy elegidas por las mujeres.

Pregunta. – ¿Quizá es por la falta de referentes femeninos?

Concha Monje.- Hay varios factores. La mujer se ha considerado un ser más social y se le exigían habilidades sociales mucho más desarrolladas, un papel más centrado en cuidados y en la familia. Eso se aleja radicalmente de la idea que tenemos de las carreras de ingeniería. Al hombre se le han dado atributos más relacionados con la inteligencia y como a la mujer no se la ha considerado inteligente, en general, tenemos una concepción de nosotras mismas de ser menos capaces que los hombres, lo que es un error absoluto. Se nos ha relegado a otro plano y no hemos podido demostrar que somos igual de inteligentes que los hombres. En segundo lugar, parece que las carreras de ingeniería son sólo para inteligentes. Son dos errores garrafales que hacen que las mujeres queden fuera de esta fórmula. Las carreras de ingeniería son unas grandes desconocidas y hay que darles una oportunidad. La gente no se ha asomado a ellas. En tercer lugar, está la influencia social de que la mujer tiene que hacer carreras o funciones más adecuadas a su rol, que no tiene nada que ver con nuestro rol natural. Parece que los hombres tienen que hacer cosas de hombres y las mujeres de mujeres. ¿Quién dice qué es de hombres y qué de mujeres o al revés? Ese mensaje sigue existiendo en la sociedad. Ahora es más subliminal que antes, pero sigue llegando.

Hablamos de tres factores: considerarnos no tan inteligentes, considerar las ingenierías ligadas a la inteligencia y luego cuadricularnos y no querer que las mujeres hagan "cosas de hombres" y los hombres "cosas de mujeres". Eso lleva a que, si no hay mujeres ingenieras, las niñas no tienen referentes y automáticamente lo descartan. Hay que darle más visibilidad, es muy importante tener referentes femeninos y romper con ciertos tabúes. Hay cosas que tienen que cambiar, desde la niñez, en el seno familiar y a nivel educativo. Que te dejen jugar con lo que quieras, que no te condicionen con comentarios, ni rechazando que pruebes cosas; que cada uno decida libremente.

Si no hay mujeres ingenieras, las niñas no tienen referentes y automáticamente lo descartan. Hay cosas que tienen que cambiar, desde la niñez, en el seno familiar y a nivel educativo. Que te dejen jugar con lo que quieras, que no te condicionen con comentarios, ni rechazando que pruebes cosas; que cada uno decida libremente.

Pregunta. – Hablando de educación…. ¿No crees que en los colegios debería haber asignaturas más de robótica, de investigación, materias más actuales? ¿No habría que cambiar el concepto de las mismas asignaturas de siempre?

Concha Monje.- Ahora se está reflexionando mucho sobre los contenidos que se imparten en las clases. La tecnología avanza mucho y está muy presente y en todas las áreas. A diferencia de otras revoluciones que hubo, que afectaban sólo a una faceta, ahora la tecnología afecta a todas las facetas de la sociedad, la tenemos en el ocio, en las carreras, en el trabajo… todo está invadido por soluciones tecnológicas y deciden por nosotros, hay máquinas que deciden por ti qué noticias se presentan en Internet, si te dan o no un crédito bancario, si te sacan o no de la cárcel, como pasa en Estados Unidos.

Es fundamental entenderlas porque convivimos con ellas, tengo que aprender a usarlas desde la responsabilidad y para eso me tengo que formar. No quiere decir que haya que enfocar todo lo que se enseña hacia la robótica pero sí introducir el lenguaje computacional. Igual que aprendemos a hablar español o inglés, tenemos que aprender el lenguaje computacional porque nos ayuda a entender lo que hace una máquina. Y más allá de eso, te ayuda a estructurar tu mente, a tener un pensamiento muy crítico porque el pensamiento computacional no es más que saber cómo resolver un problema que es muy complejo pasito a pasito. Un niño lo aprende jugando, de manera experimental y trasciende el conocimiento, son cosas que interiorizas y te hacen competitivo en el futuro. Hay que introducirlo sí o sí en los colegios, ya se está haciendo en algunos, incluso de manera obligatoria, no como programación, sino como herramienta para entender otras asignaturas.

Es fundamental entender la robótica porque convivimos con ella, tenemos que aprender a usarlas desde la responsabilidad y para eso me tengo que formar. No quiere decir que haya que enfocar todo lo que se enseña hacia la robótica pero sí que hay que introducir el lenguaje computacional para entender lo que hace una máquina

"""Los robots tienen mucho que decir"

Pregunta.- ¿Cuáles son los principales retos de la robótica y en qué estáis trabajando en la universidad?

Concha Monje.- La robótica cada vez está más presente y en muchos aspectos de la sociedad. Tenemos un gran reto en el ámbito de la salud. Los robots tienen mucho que decir. Ya hay robots cirujanos, como Da Vinci, con una precisión tremenda, con postoperatorios más reducidos y menos dolorosos, etc. Hay gente que la única oportunidad de sobrevivir que tiene es gracias a estos robots porque, de otra manera, la operación sería muy invasiva y le produciría una situación terminal. En salud trabajamos con robots asistenciales que son capaces de ayudar a las personas discapacitadas a hacer sus cosas del día a día y tener más autonomía; un robot que sea capaz de dar de comer y beber a una persona, de lavarle la cara cuando no te puedes mover. También, desarrollamos exoesqueletos, que son robots que te los vistes, para un brazo, por ejemplo, y eres capaz de rehabilitar un brazo que se ha quedado sin movilidad por un ictus. El terapeuta programa el robot, no podemos prescindir del terapeuta, es fundamental, y puede dar una atención al paciente mucho mejor con estas ayudas, porque pueden atender a más pacientes y darle una cobertura más humana y personal.

También trabajamos con robots sociales que interaccionan con personas, son 'simpáticos', para ayudar a personas con Alzheimer o niños con autismo. También tenemos humanoides que hacen tareas de manipulación, de locomoción con la idea de que colaboren con los humanos, no con que los reemplacen. No queremos quitar al humano de la ecuación, sino quitarle tareas rutinarias y que tenga más tiempo para cosas creativas y de crecimiento.

Pregunta. – Exacto, desaparecerán unos trabajos, pero aparecerán otros distintos….

Concha Monje.- Es algo imparable, no podemos ir para atrás. En lugar de emplear energía en parar esto deberíamos utilizarla en formarnos en nuevas tecnologías que dominan el cambio y en estar preparados para subirnos a este carro porque, nos guste o no, es imparable y si lo paramos, otros vendrán que nos lo impondrán. Soy partidaria de que no nos dé miedo, somos muy inteligentes y estamos muy capacitados para trabajar con estas herramientas porque cada vez los ingenieros las hacemos más fáciles, damos un interfaz sencillo. Somos una sociedad que puede llegar a donde quiera siempre que nos formemos. Estamos en un momento en el que hay que tomar las riendas porque, si no, vamos a ser analfabetos, nos dominarán las tecnologías en vez de al revés. No me vale saber manejar el Ipad, lo que necesito es saber cómo funciona para yo poder reprogramarlo. Si no, la máquina va a condicionarme porque no la voy a poder cambiar y tendrá el poder el que la programe, como le dé la gana, y tú te lo tienes que comer con patatas. Eso es lo peligroso. Y esto es de uso masivo y el efecto es global. Si el resto del mundo no tiene capacidad para entender el funcionamiento, estarán subyugados a la máquina.

Estamos en un momento en el que hay que tomar las riendas de las nuevas tecnologías porque, si no, vamos a ser analfabetos, nos dominarán las tecnologías en vez de al revés. No me vale saber manejar el Ipad, lo que necesito es saber cómo funciona para  poder reprogramarlo

 

El futuro es ahora: Automatización inteligente

Pregunta. – A nivel de empresa, ¿estáis trabajando en algo más aplicable? ¿Cómo va a ser el futuro?

Concha Monje.- Se habla mucho de inteligencia artificial y, por supuesto, la inteligencia artificial es el futuro, pero yo hablaría de automatización inteligente, que es el futuro más inmediato. Tú antes automatizabas un proceso, la fabricación de coches, por ejemplo, y tenías un robot que todo el rato hacía lo mismo. Pero si ahora introduces en esa fabricación la inteligencia, consigues un proceso productivo más eficiente y robusto. Ya no hace todo el rato lo mismo, la máquina aprende a hacerlo mejor, y consigues maravillas, y menos costes. Esta inteligencia es la que va a marcar la diferencia en la automatización. También, otras plataformas como la robótica humanoide y social, hay muchas empresas apostando por eso, por robots de entretenimiento, que es otro reto.

Pregunta. -¿Qué hay del ciberriesgo y cómo afectará a nivel individual?

Concha Monje.- Evidentemente. Todas las aplicaciones informáticas, no ya las robóticas, tienen el riesgo de los ciberataques. En el momento en que tú estás conectado a internet puede haber un hacker que puede controlar tu sistema, volverlo loco y pedirte dinero por solucionar el problema. Ahí va a estar el terrorismo del presente, el acceso a los datos, el traficar con el miedo por tener tus datos. Es un gran problema. La seguridad debe ir en paralelo a los avances tecnológicos porque lo que más vale son tus datos. Y no hace falta ni hacer terrorismo, ni chantaje. Muchas veces están cogiendo nuestros datos sin darte cuenta. Estos robots que tienes en casa y te dicen qué temperatura hace o las películas de estreno, conocen tus gustos, tus intereses, y las empresas tú crees que te están dando un servicio a ti pero eres tú el que se lo estás dando a ellas porque están obteniendo datos y, en base a tu perfil, los usan para adaptar sus productos y ofrecerte soluciones que te enganchen a esa empresa. Eso es peligroso, al final puedes pensar que todo lo que recibes va con tus gustos, pero la información es muy sesgada y hay mucha información que pierdes.

El terrorismo del presente va a estar en el acceso a los datos, el traficar con el miedo cuando tienen tus datos. Es un gran problema. La seguridad debe ir en paralelo a los avances tecnológicos porque lo que más vale son tus datos.

Pregunta. – No hay que olvidar que detrás de la máquina hay un humano, una empresa…

Concha Monje.- Sí, hay que adaptarse. Es como lo de las fake news que tanto se habla ahora. La gente se lo cree todo, lo falso también, pero todo pasará, de forma natural rechazaremos y aprenderemos qué fuentes son fiables y cuáles no. Ahora damos mucha veracidad a cualquier cosa que llegue por twitter. Antes había tres fuentes y ya está. Al final, quedarán esas mismas tres fuentes fiables y las demás las relegaremos al cubo de la basura. Aprenderemos.

"La ciencia está muy maltratada en España"

Pregunta. – En España estamos en el top de robotización y tecnología ¿no?

Concha Monje.- Sí, tenemos que apostar cada vez más por la ciencia y la robótica. La ciencia está muy maltratada en España y, pese a eso, mira lo que conseguimos, con gente muy buena, que se tiene que ir fuera, estamos muy bien formados y podemos acometer cualquier tipo de reto; hay que apostar por los científicos, estabilizar su situación y financiar a estas cabezas pensantes que contribuirán a una mejor sociedad con acceso a los mismos recursos para todos.