De acuerdo con lo informado por la prensa, tal y como publica ‘BNAmérica’ en su página web, el director de la ACP, Jorge Quijano, señaló que con el fin de asegurar la conclusión de las obras, la ACP había estado en contacto desde noviembre con la aseguradora ZURICH en Norteamérica, con la cual tenía 600 millones de dólares en fianzas que podía utilizar para respaldar el proyecto.

En una respuesta aclaratoria enviada por correo electrónico, un vocero de ZURICH Norteamérica confirmó que "ZURICH emitió fianzas en apoyo del consorcio GUPC y que el beneficiario es la Autoridad del Canal de Panamá". Dado que las obras aún no se suspenden, e incluso se ha llegado a un acuerdo, hablar de una pérdida para ZURICH es prematuro, especialmente cuando Quijano agregó que la ACP podría recurrir a los 1.200 millones de dólares que aún no había pagado al consorcio para finalizar los trabajos.

La construcción del tercer juego de esclusas, el mayor de los proyectos incluidos en el plan de ampliación del canal de la ACP por 5.250 millones, tiene un retraso de nueve meses. GUPC culpó de los retrasos a la ACP y anteriormente presentó un reclamo de 588 millones, debido a desacuerdos sobre la mezcla de cemento requerido para la construcción GUPC ahora demanda un total de 1.625 millones para finalizar el proyecto.

El Tribunal de Cuentas ve deficiencias en el aval público a Sacyr por el Canal de Panamá

El Tribunal de Cuentas ve deficiencias en el aval público por 160 millones que se concedió a Sacyr para llevar a cabo las obras del Canal de Panamá, ahora paralizadas, según consta en un informe de fiscalización de CESCE. El documento, que no cita a la constructora por su nombre, concluye que debió haberse aprobado una orden ministerial que “amparase” las peculiaridades de esta operación, según informa Europa Press.

El informe hace referencia a dos pólizas por las que CESCE cobró una prima de 16,4 millones de euros. “La primera de ellas se suscribió sin someterse en todos sus aspectos significativos a lo previsto en las condiciones generales para esta modalidad de seguro y para la segunda se aceptó su cobertura, a pesar de las reservas manifestadas por los servicios técnicos de la entidad, con el objeto de evitar un empeoramiento del riesgo asumido anteriormente”, se apunta.

En cuanto a la segunda póliza, el documento -que fue adelantado este lunes por 'El Mundo' y 'El País'- señala que “se ha podido constatar que las necesidades totales de aseguramiento que el exportador español requería no fueron íntegramente conocidas por la Comisión de Riesgos Cubiertos por Cuenta del Estado al tiempo de autorizarse la operación”.

En este sentido, se indica que los riesgos que eran objeto de aseguramiento inicialmente aceptados por CESCE “solo resultaron ser una parte de los que finalmente hubo que cubrir, viéndose obligada ésta a aceptar la ampliación de los mismos, pese a su envergadura, para evitar, en caso contrario, la inviabilidad de la operación de exportación y las consiguientes pérdidas que se hubieran producido para todas las partes, incluida la propia CESCE como aseguradora”.