Estos criterios pueden ser aplicados a todas las industrias y organizaciones, indistinto de sus características particulares. Las indicaciones de Basilea son un excelente punto de referencia para analizar los riesgos de cualquier organización. Por ejemplo, un fabricante de zapados evaluará los riesgos de su negocio, su competencia, precios, etc., para conocer si su negocio funcionará. Pero una vez que está operando, además de conocer su nivel de competitividad, como medida de su Riesgo de Negocio, también debe saber su Riesgo de Mercado. No es lo mismo tomar un seguro contra actividades terroristas en Islandia o Nueva Zelanda, que en Francia o Irak. Los mercados claramente son factores críticos a considerar.

No obstante, el estudio de los Riesgos de Negocio y Riesgos de Mercado está muy avanzado, no es mucho lo que se evalúa o considera el Riesgo Operacional. Permítanme poner un ejemplo de lo crítico que puede ser.

Una importante empresa, con más de 50 años en el mercado, actor indiscutiblemente relevante en su industria, ha solicitado un crédito bancario por varios millones para construir una nueva planta. Con los antecedentes disponibles, el banco “de la esquina” no duda en otorgar el crédito, considerando que es un buen negocio. Sin embargo, se produce un incendio en su única planta de producción. Afortunadamente, todos salen ilesos, no hay pérdidas humanas, pero hay seguros comprometidos. Se buscan los papeles y se inicia el trámite administrativo para cobrar los seguros y se detecta que la prima estaba vencida en 2 días y no estaba pagada. Por ende, el seguro no paga y el desastre es tal, que la empresa se declara en quiebra. Trágica la situación, pero desde el punto de vista del banco “de la esquina” el excelente negocio resultó un tiro en el pie, puesto que, al no considerar el nivel de Riesgo Operacional de la empresa, no consideró siquiera la posibilidad de tener incobrables y en definitiva generar pérdidas.

En una oportunidad, fui invitado a una empresa que se dedica a elaborar insumos intravenosos para pacientes críticos, con gran orgullo nos mostraron una planta con importantes niveles de seguridad microbiológica, última tecnología en la materia, con un sistema de presiones negativas que evitaba que todo tipo de virus o bacteria ingresara al recinto, protocolos de higiene extremadamente estrictos y a la vista de cualquier neófito en la materia,  no habría riesgo alguno respecto de los productos elaborados allí. Sin embargo, solicitamos una de las recetas y nadie fue capaz de leerla con certeza. ¿Alguien que no sea un médico o farmacéutico ha intentado descifrar la escritura de una receta? Pues efectivamente se generó un debate respecto de si la dosis de un determinado componente era un 8 o un 5. La diferencia era la vida o la muerte de un paciente, ni más ni menos. Tras de unos minutos y consultas directamente al médico solicitante, observamos que la receta era transcrita a un formato digital e impresa para una lectura apropiada. Luego, este documento ingresaba por una ranura directamente a la zona de máxima inocuidad. Preguntas que sólo un ignorante puede hacer… ¿qué sucede si justo cuando van a ingresar el papelito con la receta, pasa a un lado una persona que estornuda? Se contamina el papel, se contamina la zona inocua y tenemos un problema gigante.

Conocer los riesgos

Cuando una organización se ve enfrentada a riesgos y no los conoce, las consecuencias de la materialización de alguno pueden ser catastróficas, en su más amplia concepción, al punto de la quiebra o incluso peor. Es por ello que invito a todas las organizaciones, sean de gobierno local, regional o estatal, las organizaciones privadas con o sin ánimo de lucro, para que consideren sus riesgos. En algunos casos, los principales riesgos estarán asociados a desastres naturales, en otros a delitos como fraude, asalto o robo y en otros, simplemente a error humano, negligencia o sabotaje, e incluso podrán existir múltiples riesgos de diversas características.

La razón de ser de la Gestión de Riesgos es que, al igual que nuestras mentes intuitivamente nos advierten de ciertos riesgos y nos permiten tomar decisiones informadas, se generen alertas para que nuestras empresas y negocios también cuenten con la información adecuada para tomar las mejores decisiones posibles y acercarse a cumplir con los objetivos planteados.