Las estimaciones preliminares que se recogen en el informe Sigma sobre las pérdidas globales aseguradas resultantes de desastres naturales y provocados por el hombre durante 2017 son de alrededor de 136.000 millones (114.701 millones de euros), muy por encima del promedio anual de los 10 años anteriores y el tercero más alto desde que la reaseguradora realiza estos registros en 1970.

De la cifra total en pérdidas aseguradas, las catástrofes naturales representaron 131.000 millones (110.484 millones de euros) y los desastres provocados por el hombre los restantes 5.000 millones (4.216 millones de euros).

Las pérdidas económicas totales se dispararon en 2017, pasando de 188.000 millones en 2016 a 306.000 millones en 2017 y una cifra mucho mayor que la media anual de los 10 años anteriores (190.000 millones de dólares). La acumulación de pérdidas económicas y aseguradas se incrementó en la segunda mitad del año, debido principalmente a los tres huracanes -Harvey, Irma y María- que azotaron Estados Unidos y el Caribe, y los incendios forestales en California. A nivel mundial, más de 11.000 personas han muerto o desaparecido en eventos de desastre en 2017, una cifra muy similar a 2016.

"La industria aseguradora ha demostrado que puede hacer frente muy bien a estas elevadas pérdidas. Sin embargo, persisten importantes lagunas de protección y si la industria es capaz de extender su alcance, muchas más personas y empresas pueden estar mejor equipadas para resistir las consecuencias de los desastres", recuerda Bertogg.

Un año dividido por el clima

El clima extremo vivido en los Estados Unidos en el segundo semestre de 2017, junto a los tres huracanes ocurridos en septiembre y agosto, Harvey, Irma y Maria, han sido las causas principales del elevado número de pérdidas aseguradas durante este año. En el primer semestre, las pérdidas resultantes de los desastres fueron menores que en el mismo período de 2016 y muy inferiores a la media semestral anual de los 10 años anteriores.

La destrucción de los tres huracanes han causado pérdidas aseguradas estimadas en casi 93.000 millones de dólares (78.435 millones de euros). Dada la vasta huella geográfica de los huracanes, que afectó a múltiples ubicaciones en rápida sucesión e impactó a múltiples líneas de negocio, una evaluación completa de las pérdidas aseguradas todavía está en curso, detalla el informe. Según Sigma, las pérdidas económicas de los tres eventos serán mucho mayores debido a los importantes daños causados por las inundaciones -a menudo sin cobertura de seguro- por el huracán Harvey en la ciudad de Houston (Texas), un apagón extendido en Puerto Rico después del huracán María y la amplificación de las pérdidas después de los eventos.

"La actividad de los huracanes en Estados Unidos lleva varios años paralizada", dice Kurt Karl, economista jefe del grupo SWISS RE. "Independientemente de lo anterior, ha habido un aumento significativo en el número de residentes y nuevos hogares en las comunidades costeras desde el Katrina, Rita y Wilma en 2005, por lo que cuando un huracán golpea, el potencial de pérdida en algunos lugares es ahora mucho mayor que antes", concluye.