El Airbus 320 de EgyptAir que cubría la ruta de París a El Cairo desapareció mientras volaba a gran altura sobre el Mediterráneo, según informó la compañía. Un total de 66 personas viajaban en el vuelo MS804, 56 de ellos pasajeros, entre los que se encontraba un niño y dos bebés, y 10 tripulantes, entre los que había tres guardias de seguridad.

El presidente francés, François Hollande, ha declarado que el avión se ha estrellado. No obstante, horas más tarde las autoridades egipcias y la propia aerolínea han confirmado el hallazgo de restos procedentes de la aeronave cerca de la isla griega de Karpathos. “Si fue un accidente u otra hipótesis que todo el mundo tiene en mente, un ataque terrorista, en este momento debemos centrarnos en nuestra solidaridad con las familias y en buscar las causas de la catástrofe”, ha dicho Hollande, en un mensaje televisado.

Por su parte, el ministro de Aviación Civil egipcio, Sherif Fathy, ha insistido en que, aunque “es demasiado pronto” para establecer las razones del siniestro, un ataque terrorista es más probable que un fallo técnico. El Gobierno egipcio liderará el comité de investigación sobre el siniestro, en el que también participará Francia ya que había 15 de sus ciudadanos a bordo.