Desde ese año, los trabajadores a tiempo parcial en España, con independencia de cuál fuese la duración de su jornada laboral, podían acceder a una pensión de jubilación en las mismas condiciones que los trabajadores a tiempo completo.

"Esta norma mejoró bastante la protección de los trabajadores a tiempo parcial pero no resolvió completamente el trato discriminatorio hacia ellos, pues el cálculo del importe de la pensión era totalmente discriminatorio, según se recoge en la sentencia. A los trabajadores a tiempo parcial se les venía aplicando una doble penalización: una, consistente en una base reguladora menor derivada de dicha parcialidad y otra, a través de lo que se conoce como coeficiente global de parcialidad, que ajusta el periodo cotizado y, por lo tanto, el porcentaje de base reguladora al que se tiene derecho", explica Gregorio Gil de Rozas, Head of Retirement de WILLIS TOWERS WATSON.

Como destaca el experto, aunque el reglamento de 2013 permitía una mayor facilidad de acceso a la pensión, los trabajadores con jornadas de trabajo inferior al 66,6% regular no generaban pensiones proporcionales a la percibida por los trabajadores a tiempo completo. Así pues, el porcentaje aplicable sobre la base reguladora es inferior al que debería corresponderle según las reglas generales que aplica la Seguridad Social.

"Es necesario ajustar la cuantía de las prestaciones al esfuerzo de cotización en el caso de todos los trabajadores, más si cabe en un colectivo potencialmente vulnerable en la jubilación como el compuesto por aquellos que no cotizan a jornada completa", argumenta Gil de Rozas.

Ahora, los jueces han entendido que las modificaciones del Reglamento de 2013 no han reparado la cuestión discriminatoria por sexo ni tampoco una reparación en el cálculo, por lo que siguiendo la misma línea argumental de sentencias anteriores han calificado también como inconstitucional el Reglamento vigente hasta ahora, subrayan desde la firma.