Perales, que se ha apoyado en su ponencia en un caso práctico, se ha centrado en el papel que las aseguradoras desempeñan a la hora de dar soluciones reales a las necesidades de asistencia que puedan surgir durante un proceso de movilidad internacional, tanto de cara al empleado, como a la compañía. Según ha afirmado, “en este proceso es clave analizar el perfil del colectivo, los países de destino, así como la duración, la cobertura de riesgo del empleado en el país de origen y el desarrollo de calendario de implantación del programa”.