Ahora, tras analizar la propuesta de Hacienda, presentada el pasado viernes por el Gobierno y explicada a los medios de comunicación el lunes de esta misma semana, tiene “sospechas” de que el Anteproyecto se ha podido “quedar corto” en la consecución de estos objetivos. “A la hora de poder autofinanciarse y de poder generar un bienestar colectivo suficiente, España tiene un problema de no menos de 300.000 millones de euros; y esta es una masa de ahorro que difícilmente se generará con las medidas que ahora se anuncian”, explica en un comunicado.

SIN INCENTIVOS PARA EL AHORRO A LARGO PLAZO

En su análisis, subraya el impacto que supone la disminución de los límites de reducción por aportaciones a productos de previsión (fondos de pensiones y PPAs). “De todos los colectivos afectados negativamente por esta decisión, el más impactado es, sin duda, el de las personas más próximas a la jubilación, que hasta ahora disfrutaban de un límite propio más elevado. Debe recordarse, en este sentido, que de forma casi simultánea a esta reforma, la Administración comenzará a informar a los ciudadanos, por primera vez, sobre sus expectativas racionales de pensión pública. No tiene mucho sentido informar a alguien de su futura pensión y, al tiempo, limitarle las posibilidades de completarla mediante el ahorro”.

También remarca que “no se ha introducido ningún elemento adicional de fomento de las rentas vitalicias aseguradas, que son la auténtica pensión privada complementaria y el sistema de cobro idóneo del ahorro acumulado, al garantizar un pago durante toda la vida del beneficiario”.

Por último, aunque valora la creación del ‘Plan Ahorro 5’ como impulso del “ahorro popular”, lamenta que no se haya apostado “decididamente” por el ahorro a largo plazo.

Junto a las valoraciones sobre las medidas para desarrollar el ahorro y la previsión, UNESPA menciona que la propuesta del Gobierno se ha olvidado del seguro de Salud, que sí existen y funcionan en otros países. “Resulta difícil de entender una medida de esta naturaleza en un país que registra tantas tensiones en su gasto sanitario”, alega.

Como consecuencia, concluye, “creemos que son varias las cosas que sería necesario ajustar en este anteproyecto. Desde aquí afirmamos nuestra plena colaboración para participar en un diálogo sereno, profesional y desapasionado sobre las necesidades de la sociedad española, hoy y en el futuro, y las soluciones factibles que se pueden instrumentar para colmarlas”.