Estas medidas son: planificar bien el viaje; comprobar la presión de tus neumáticos; reducir las cargas innecesarias; arrancar el motor del coche sin pisar el acelerador; mantener la velocidad uniforme; no tener el motor inactivo en paradas prolongadas; usar el aire acondicionado para refrigerar el coche; usar el frenado del motor; cambio de marcha a bajas revoluciones; y aprovechar la inercia de las bajadas.