P.- ¿Qué balance general puede hacer de la primera edición del Postgrado en Solvencia II?

Trinidad Miñarro.- La Dirección de esta primera edición del Postgrado en Solvencia II que organizan INESE e  IL3-Universidad de Barcelona ha representado una de las mejores experiencias de mi vida profesional, a la vez que también ha sido uno de los retos más importantes a los que me enfrentado en el ámbito de la formación. Llevo más de 25 años impartiendo formación en seguros, siempre me he organizado mis clases y siempre he impartido mis contenidos, pero esta vez tenía que ensamblar y coordinar los programas desarrollados por los profesores, adaptar las clases al perfil de los alumnos y mantener desde el primer día hasta el último una interactuación constante con los asistentes a las clases.

P.- ¿Qué ha sido lo más complicado y lo más fácil de la misma?

Trinidad Miñarro.- Si te digo la verdad, nada ha sido complejo. Nunca agradeceré lo suficiente todo lo que ha hecho el cuadro de profesores, en su práctica totalidad Inspectores de la Dirección General de Seguros y Fondos de Pensiones. Pese a lo complicado de sus agendas, han hecho un esfuerzo impresionante por mantener el calendario previsto y, sobre todo, han impartido las clases con una enorme generosidad. Cuando llevas 25 años haciendo este trabajo, te das cuenta del esfuerzo que hay detrás de una clase y el tiempo que se ha dedicado a su preparación (me consta que han sido muchos los fines de semana que han dedicado a ello). Y cuando estás en clase, te das cuenta de si existe vocación docente y voluntad de que aprendan los alumnos. Esto ha sido así durante las casi 150 horas que dura el Postgrado, ha sido una constante, de forma que se ha creado una perfecta simbiosis entre profesores y alumnos, lo mejor que nos podía pasar.

P.-.- ¿Qué ha sido lo más valorado del curso?

Trinidad Miñarro.- Sin ninguna duda, los profesores, el enfoque del programa y la interactuación

P.- ¿Podría especificar un poco más a qué se refiere con esto?

Trinidad Miñarro.- Disculpa, lo tengo todo tan interiorizado que parece que deba entenderse a la primera por todo el mundo. De los profesores ya lo he comentado antes. Podríamos seguir hablando de ellos largo y tendido y nunca sería suficiente.
El enfoque del programa, también es su mérito. Las clases son teóricas y prácticas, y cuando digo prácticas es porque se hacen con el PC y con hojas de Excel. El método consiste en explicar la teoría y luego hacer ejercicios prácticos en Excel en clase. Los profesores preparan unas plantillas de ejercicios que luego se resuelven en clase, de forma conjunta entre alumnos y profesores. No hay mejor método de aprendizaje que este.
En cuanto a la interactuación, ha sido todo un éxito. Los alumnos plantean dudas que les son resueltas. Todos los días un alumno u otro plantean una o varias dudas sobre Solvencia. Es mi responsabilidad la resolución de estas dudas de forma que todos los alumnos se benefician de las dudas planteadas por los compañeros, y además, los alumnos de Barcelona se benefician de las dudas de Madrid y viceversa.  También los alumnos expresan ‘on line’ sus comentarios sobre el curso y procuro reaccionar de manera inmediata en base a los comentarios de los mismos; nunca caen en saco roto. Este no es un programa en el que al final haces una encuesta de valoración, esta se hace sobre la marcha durante el curso.
No quiero dejar de mencionar la positiva valoración realizada por los alumnos de la primera edición, cuyos testimonios se pueden leer en la web Todo sobre Solvencia II. Enfatizan en particular el carácter práctico de esta formación, lo que permite además trasladar los conocimientos adquiridos al día a día de la gestión.

IMPORTANTES NOVEDADES EN ESTA EDICIÓN

P.- ¿Qué ha aprendido para esta nueva edición de su labor como director del Postgrado? ¿Qué necesidades tutoriales le han planteado los alumnos? ¿Cómo las ha resuelto?

Trinidad Miñarro.-  He confirmado lo que ya sabía y lo que toda mi vida he intentado aplicar. El alumno es el rey, el Postgrado es para ellos y no para que un profesor vaya a clase, suelte el rollo y se vaya. Estamos continuamente pendientes de la evolución de las clases y del aprendizaje de los alumnos.  Tanto es así, que en la pasada edición, en un plazo de 24 horas tuve que modificar el programa en base al comentario de varios alumnos. La resolución de estos temas solo se puede realizar de una forma, estando pendiente de la evolución de las clases y en contacto con todos los alumnos día a día.

P.- ¿Qué novedades destacaría de esta segunda edición?

Trinidad Miñarro.- Hemos introducido varias novedades, fruto de la experiencia de la primera, de las sugerencias de los alumnos y de las informaciones que están saliendo sobre el calendario de implantación de Solvencia II.
Hacemos un curso puente. El año pasado vimos que la actual especialización existente dentro de las aseguradoras da lugar a que haya alumnos que no conocen el funcionamiento global de la empresa. Por ejemplo, hay alumnos que están en el Departamento Actuarial Vida que no conocen No Vida, o lo que hace el Departamento de Inversiones (y viceversa), y otros que están en Control de Gestión o en Auditoría que no conocen los aspectos técnicos del seguro. En este curso puente pretendemos dar  estos conocimientos para que puedan desarrollar el curso con esa visión global y con una base técnica unificada.
También hemos incluido un apartado sobre GLM, dado que este método de tarificación está adquiriendo un gran protagonismo en los últimos tiempos. Además, ante los anuncios sobre la anticipación al 2014 de la entrada en vigor de Solvencia II en el ámbito del Pilar II y Pilar III, hemos dado mayor protagonismo a los módulos que los desarrollan, en especial en el ámbito del reporting, cuyo horario se ha visto ampliado.

“SOLVENCIA II VA A INTRODUCIR MUCHOS CAMBIOS EN LA GESTIÓN”

P.- Usted ha indicado anteriormente que lleva 25 años en el ámbito de la formación ¿Qué puede aportar la formación a Solvencia II? ¿Por qué le da tanta importancia?

Trinidad Miñarro.- Es muy claro. Un proyecto de este tipo exige una formación global y especializada. Es muy importante que cada uno de los profesionales que intervienen en el proceso de cálculo de parámetros relacionados con Solvencia II conozca cómo se han obtenido y calculado los datos que se le han facilitado para que trabaje con ellos y qué se va a hacer con el resultado de su trabajo. No puede ser una pieza aislada en la cadena de cálculo sin saber de dónde viene y a dónde va la información que elabora. Y esto sólo lo puede ofrecer la formación.
Pero es que, a nivel de gestión del día a día, es también muy importante que se sea consciente del impacto que a nivel de solvencia II tienen cada una de las decisiones que se adoptan. Solvencia II va a introducir muchos cambios en la gestión del seguro que todos conocemos. Y esto es de aplicación tanto en el proceso de diseño de un producto, como en la aceptación de una flota de autobuses, en la suscripción de un seguro colectivo de Vida o en la decisión del asset allocation de las provisiones técnicas.

P.-  Para finalizar, ¿porqué enmarcar la formación en Solvencia II en un formato de Postgrado Universitario?

Trinidad Miñarro.- Por una razón básica. Un proyecto como el de Solvencia II, que tanto va a suponer para el sector asegurador, exige una formación de primer nivel y de ámbito universitario, con una titulación oficial y reglada. Los alumnos tienen que hacer unos exámenes de superación de la materia que valide sus conocimientos y su aptitud, no basta con la simple asistencia a clase. Así lo ha entendido también IL3 Universidad de Barcelona que, desde el primer momento, ha apoyado este proyecto y ha apostado porque la formación que en él se imparte sea un referente en el sector.