Esta es la 'alerta' que revela el nuevo informe publicado por LLOYD'S y la firma global de consultoría de ingeniería Arup. 'Ciudades del futuro: La resiliencia de la infraestructura inmobiliaria' pone de manifiesto que mientras que la gestión de riesgos sigue siendo una prioridad para las ciudades, "no es suficiente ni por sí misma, ni para los activos. Cada vez será más común que los gobernantes de las ciudades, los inversores y los aseguradores necesiten construir desde dentro los sistemas de resistencia de las infraestructuras como una forma complementaria para tratar el riesgo y las incertidumbres".

 

Para ello, se deben establecer tres nuevas vías diseñadas para guiar en la planificación, el diseño, la construcción y el funcionamiento de la infraestructura de las ciudades, con un claro objetivo: mejorar su capacidad para hacer frente y recuperarse de los desastres.

  • Prevenir el fracaso: hacer que la infraestructura de la ciudad sea más resistente a los choques, de modo que incluso si parte de ella falla temporalmente, el sistema general sigue funcionando.
  • Acelerar la recuperación: examinar las formas en la que la infraestructura se puede reiniciar tan pronto como sea posible después de un desastre para salvar vidas y evitar nuevos fracasos.
  • Transformar el rendimiento: reemplazar la infraestructura dañada con una versión más resistente como parte del proceso de reconstrucción.

"Se espera que el aumento global de la población lleve a las ciudades a estar más expuestas a riesgos naturales ya que estas, en general, están más expuestas que nunca a una diversidad de riesgos", afirma John Parry, CFO de LLOYD'S. Por ello, añade, "es absolutamente crítico que los gobiernos trabajen con las aseguradoras y otras partes interesadas para mejorar la resiliencia de las ciudades. Los principios expuestos en este informe representan un nuevo enfoque que podría mejorar sustancialmente la resiliencia de las infraestructuras en todo el mundo".