El informe, elaborado con resultados cuantitativos y entrevistas a 208 altos ejecutivos de seguridad, concluye que el robo interno de datos y los ataques de malware encabezan la lista de problemas más relevantes para los ejecutivos de seguridad. La investigación demuestra, además, cómo la falta de presupuesto para la contratación de talento experto en ciberseguridad y empleados bien formados está dificultando la habilidad de las organizaciones para defenderse de estos ataques.

“Los resultados obtenidos indican que hay brechas muy importantes entre la oferta y la demanda de talento, una desconexión entre los equipos de seguridad y las expectativas del equipo de dirección, y una considerable diferencia entre las necesidades de presupuesto y la realidad”, se remarca.