Concretamente, el peso de este tipo de activos estaba en el cuarto trimestre del pasado año en el 49,06% del total, frente al 54,59% de finales de 2016. En comparación al año 2014, el descenso de su ponderación alcanza los diez puntos.

La partida con mayor peso es la inversión en Instituciones de Inversión Colectiva (IIC), que representa el 23,55%, en comparación al 19,25% de 2016 y el 13,27% del año 2014.

Cabe reseñar, además, que la deuda pública española supone el 20,51% de las inversiones de los planes de pensiones, mientras que la parte destinada a activos de renta variable llega al 14,16% del total, unos dos puntos más que en 2016 (12,01%).

 

Fondos de pensiones y compañías de seguros, inversores naturales para la financiación de infraestructuras

El presidente de la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (AIReF), José Luis Escrivá, defendió ayer la necesidad dar evaluar iniciativas privadas y atraer a inversores de largo plazo a los proyectos de infraestructuras.

En este sentido, se refirió a que uno de los objetivos del sector de las infraestructuras es atraer inversores de largo plazo como fondos de pensiones, fondos de inversión o compañías de seguros hacia las inversiones en infraestructura. “Dado su horizonte de inversión, son los inversores naturales en este tipo de proyectos”, remarcó.

Insistió, en esta línea, en que es necesario desarrollar nuevos instrumentos y fórmulas de financiación o intentar fomentar otros ya existentes, haciendo referencia a fondos de infraestructuras, explotar el papel de los bancos públicos de desarrollo o potenciar las asociaciones públicos-privados.

Escrivá advirtió de que la inversión pública, que superó los 20.000 millones en pleno boom de la crisis, no volverá a estas cifras, por lo que aconseja buscar la inversión en otros actores para seguir con el desarrollo del sector.

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