Además, 17 millones de automovilistas reconocen que han sufrido somnolencia al volante alguna vez, de los cuales, aproximadamente la mitad (8,1 millones) ha tenido microsueños mientras conducía. El resultado es que 1,4 millones de conductores españoles afirman haber tenido un accidente por haberse quedado dormidos al volante, de los cuales, casi 800.000 fueron graves o muy graves.

Estos son algunos de los datos del estudio ‘Influencia de la somnolencia en los accidentes de tráfico en España (2011-2015)’, realizado por Fundación Línea Directa en colaboración con FESVIAL (Fundación Española para la Seguridad Vial) y presentado ayer.

Alrededor de 13 millones de conductores no siguen las recomendaciones de Tráfico sobre descanso, que aconsejan parar de 20 a 30 minutos cada 200 kilómetros o cada 2 horas. Además, 10,8 millones no leen los prospectos de los medicamentos para asegurarse de que sus efectos no van a poner en riesgo su seguridad al volante. Todo ello, a pesar de ser conscientes de los riesgos de la somnolencia al volante: el 77% de los automovilistas encuestados cree que la somnolencia puede ser igual o más peligrosa que el alcohol a la hora de ponerse al volante.

Se duplica el riesgo de morir en caso de accidente

El informe pone el acento en el hecho de que la presencia de la somnolencia en la conducción duplicaría el riesgo de morir en caso de accidente, ya que mientras que solo el 1,9% de los accidentes convencionales termina con, al menos, un fallecimiento, el porcentaje se dispararía hasta el 3,9% en el caso de los accidentes causados por la somnolencia. Esta diferencia también afectaría a la lesividad: mientras que en los accidentes convencionales el porcentaje de lesionados graves sería del 11,2%, en los accidentes causados por la somnolencia el porcentaje se elevaría hasta el 15,9%.

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