Asimismo, expresó que la prioridad del Gobierno es introducir el factor de sostenibilidad con el punto de partida dado por el comité de expertos, que en ningún caso es definitivo. Para el secretario de Estado, el principal riesgo para el sistema no es solo el envejecimiento de la población; desde el inicio de la crisis se han perdido más de tres millones de afiliados y el verdadero reto es adaptar el sistema al contexto social y económico. El verdadero riesgo, advirtió, es no hacer nada; quedarse de brazos cruzados.

Gregorio Gil de Rozas, Head of Retirement Solutions de Towers Watson España, abogó por un claro y decisivo impulso de los sistemas complementarios de pensiones, todavía con un recorrido muy escaso e insuficiente en nuestro país, pero recalcando que “el sistema privado debería fortalecerse para complementar el público, tal y como establece la propia Constitución Española, y no porque tenga que sustituirlo”. Señaló que “los ajustes en la Seguridad Social van a coincidir en el tiempo con la toma de medidas para el desarrollo de la previsión social complementaria que establece la legislación, por lo que el Gobierno tendrá que hilar fino en su estrategia de comunicación a la ciudadanía para que no se planteen debates demagógicos que dificulten los cambios en ambos sistemas”.

Durante el debate, Burgos compartió la visión de dotar de un marco laboral y fiscal más favorable y sobre todo, más estable, para ayudar a las empresas a implantar sistemas de previsión. En este sentido Towers Watson cree que la implantación de sistemas de previsión social por parte de las empresas va a ser cada vez más demandado y valorado por parte de los empleados. El secretario de Estado es consciente de la oportunidad y necesidad de desarrollo de los sistemas complementarios, sobre todo en el tejido empresarial, incluyendo a pymes y autónomos, y no solo a la gran empresa. “Los adversarios de los sistemas complementarios son los otros sistemas de ahorro a largo plazo (vivienda, fondos de inversión, etc.), pero nunca el adversario debe ser el sistema público”, argumentó. La transparencia y la eficiencia deben ser los principios inspiradores de los sistemas complementarios.