Efectivamente, todo crece en Autos: el número de vehículos asegurados, el beneficio técnico, la siniestralidad, los controles en medición de emisiones y hasta la perspectiva de un gran mercado de nuevos elementos de movilidad por asegurar, desde bicicletas a patinetes, pasando por pequeñas motos eléctricas sin matrícula que se cuelan entre los viandantes a 50 kilómetros por hora como si tal cosa, en una especie de consagración del caos donde la realidad va muy por delante de las regulaciones.

La verdad es que este ha sido un verano atípico, cargado de política coyuntural y no siempre entendida o bien enfocada. Especialmente, si nos referimos a los seguros, que tras la reordenación de la DGSFP se han desayunado con la propuesta de Podemos de suprimir las deducciones fiscales a los planes de pensiones y a sus gemelos aseguradores como medio para recaudar. Nada se dice de lo que supone la tributación a su rescate o del interés del Estado porque el Seguro apuntale sus emisiones. 

También es curioso que la ministra de Economía, Nadia Calviño, salga en televisión defendiendo que España tiene un crecimiento robusto, estimado en el 2,7% del PIB este año, y que publique en Expansión un articulo alertando de que ciertos indicadores macroeconómicos muestran tendencia a la desaceleración, como la caída de ventas minoristas en julio o la fuga de capitales, que se acentuará en la medida que los Presupuestos Generales del Estado, en negociación, se atasquen sin remedio. La oposición no está por hacer favores y clama por unas prontas elecciones generales.    

Entre julio y agosto murieron 259 personas en nuestras carreteras, un 15% más que en 2017. Un dato que nos acerca a 2012, cuando se registraron 260. Y como los fallecidos y heridos los indemniza el Seguro, no es una buena noticia que hasta el 31 de agosto la mortalidad haya crecido un 3% hasta los 799. Son 24 más que en 2017. El director general de Tráfico, Pere Navarro, que dejó un buen cartel en su anterior etapa, ha señalado que el 77% de las víctimas se registró en carreteras secundarias y que los usuarios vulnerables, como peatones, bicicletas o motos, sumaron el 34% del total.

Más medidas y más radares son remedios que no se harán esperar para este parque móvil de 31.205.331 unidades aseguradas a 31 de agosto, un 2,42% más que en el mismo mes de 2017, según el Fichero Informativo de Vehículos Asegurados (FIVA). Hay que destacar que agosto fue un excelente mes en ventas por los requisitos de control de emisiones que deberán aprobar los vehículos matriculados desde septiembre, aunque el gobierno haya ofrecido una prórroga. En agosto el parque móvil creció en 58.412 unidades en total.

Como adelantamos en otro momento, está en estudio una nueva Directiva de Autos que pretende incorporar las nuevas formas de movilidad. Respecto a la obligatoriedad del seguro, el Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TUE) ha confirmado que cualquier vehículo con permiso de circulación matriculado en la UE debe estar asegurado aunque no circule.