Los ‘corredores de provincia’, añade, “es lo que somos: aportamos valor al cliente y a la aseguradora apoyándonos en nuestra dimensión. Escuchamos al cliente y al asegurador, dialogamos con ambos desde la independencia y el conocimiento. Podemos comprender cosas que no pueden conocer quienes moran en despachos alejados de la realidad que pretenden asegurar y que identifica un comercial. En cierto modo seguimos un formato artesanal, sin que el balance condicione nuestro asesoramiento”.

Se muestra optimista con el papel de la Mediación tradicional “si se atreve a dejar de ser tradicional” y defiende, por tanto, su evolución y adaptación a los nuevos tiempos. “No somos una excepción: la evolución siempre castiga a quien no se adapta. El mediador de hoy no puede hacer lo mismo que hace cinco años, ni con el mismo cliente, ni con los mismos aseguradores, ni con las mismas herramientas… ni con los mismos ramos”, advierte.

En este proceso, destaca las facilidades que ofrecen las nuevas tecnologías: “Socializan oportunidades y  permiten que el caballo ganador no siempre sea quien más gasta sino quien mejor crea contenidos para el mercado”. “Si tienes un contenido que aporta valor y aprendes a comunicarlo, el precio deja de ser la ‘clave’ y pasa a ser un atributo más”.

Reconocido ‘blogger’, defiende el blog como un “espacio donde comunicar y escuchar” y anima a un “ejercicio de catarsis en el Seguro y que no debe haber lugar donde se escondan trapos sucios, ni se pueda refugiar quien comete maltas prácticas, engaños o estafa a su cliente”.