Esas estafas, aunque individualmente puedan suponer moderadas cantidades para las compañías aseguradoras, tienen en suma una gran incidencia en el funcionamiento del sector. Lo que aparentemente puede parecer una pequeña (o no tan pequeña) trampa con la que arañar una cantidad de dinero a la compañía, o conseguir un parte de baja, cuando ocurre de manera recurrente pasa a aumentar en un buen porcentaje el número de incidencias y gestiones a tratar. Esto, en último término tiene una traducción clara: los precios de las pólizas aumentan y los usuarios salen perjudicados.

Cada vez que un asegurado paga su póliza, la compañía aseguradora destina una porción del total del importe a la investigación contra el fraude, los falsos partes de accidente y otros muchos tipos de estafas al seguro. O, lo que es lo mismo, si todas esas malas prácticas no existiesen y las empresas de seguros no tuvieran que destinar parte de lo recaudado a la investigación, los precios podrían ser más bajos por una cobertura idéntica.

Avances en la lucha contra el fraude en accidentes de tráfico

Las compañías pelean cada día contra el fraude en accidentes de tráfico, pero afortunadamente (tanto para ellas como para el bien global del bolsillo de los usuarios) no están solas. La tecnología supone una ayuda necesaria para evitar todo tipo de estafas, pero especialmente pueden ser de gran ayuda a la hora de verificar los hechos ocurridos.

Además, toda esta lucha contra el fraude en accidentes de tráfico tiene un beneficio añadido: si se consiguiesen erradicar por completo estas malas prácticas, dejaría de haber susceptibilidad y personas afectadas por gestiones confusas cuando hayan sufrido accidentes realmente perniciosos.

Esas constantes estafas provocan una pérdida de recursos y agilidad en el día a día de las aseguradoras, que lo que hace es minar su capacidad de respuesta ante usuarios afectados que realmente necesitan gestiones ágiles y compensaciones efectivas: en definitiva, los usuarios malintencionados tratan de estafar a las aseguradoras para, finalmente, acabar perjudicando a todo el conjunto.

¿Cómo evitar el fraude en accidentes de tráfico?

Una de las grandes armas de las compañías aseguradoras en la lucha contra el fraude en accidentes de tráfico es el acceso rápido y sin errores a toda la información posible. Por ejemplo, en el caso de un usuario que pasa un parte de accidente de tráfico, que la compañía aseguradora pueda saber si hubo un control de alcoholemia, y fue positivo, tiene una gran incidencia en la resolución del trámite.

La tecnificación y modernización de los trámites de obtención de atestados, como la llevada a cabo porIntrages, supone una dificultad añadida para quienes buscan conseguir un beneficio económico a partir de la estafa contra una compañía aseguradora, además de amortiguar el daño que el hasta ahora elevado volumen de fraude supone para las empresas del sector.

Esa ayuda tecnológica en la aceleración de procesos y minimización de errores puede evitar que las compañías desembolsen indemnizaciones injustas y que los usuarios paguen de más en sus pólizas. Todo ventajas.

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