El último suceso ha sido el incendio de Zorroza, en Bilbao donde han fallecido cuatro miembros de la misma familia, entre ellos dos niños. Ante estos datos, “se hace necesario una revisión de las medidas de seguridad contra incendios básicas que se pueden instalar en una vivienda”, según Tecnifuego-Aespi.

Un aspecto que se debe mencionar es el impacto de la pobreza energética en muchos de estos sucesos. “Desde Tecnifuego-Aespi queremos destacar que un detector autónomo en la vivienda es accesible a toda la población, fácil de instalar, económico y eficaz para dar una alerta por incendio”, indica la asociación, que también defiende “trabajar la concienciación a la población desde la escuela y, por otro lado, reforzar  la legislación”.

Las estadísticas de muerte por incendio en ambos países se han reducido drásticamente (hasta un 70% en los últimos 30 años), pero en España, concluye la organización sectorial, “estamos en los comienzos de una concienciación progresiva –ahora prácticamente en foros técnicos-, pero vamos a hacer todo lo posible para  que en breve la legislación obligue también a instalar detección de incendios en las viviendas.

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