“En el tercer trimestre, las catástrofes naturales provocaron pérdidas excepcionalmente grandes. Sin embargo, seguimos obteniendo un beneficio neto de 444 millones en los nueve meses y esperamos un beneficio neto de 650 millones de euros para todo el año. En la situación actual, se garantiza un pago de dividendos al menos igual al nivel del año anterior. Esto demuestra que el grupo está en una posición sólida y robusta y que puede hacer frente a siniestros excepcionalmente graves”, afirma Herbert K. Haas, presidente del Consejo de Administración del grupo.

Para el ejercicio 2018, se espera una mejora considerable del beneficio neto, hasta 850 millones.

La siniestralidad superó el presupuesto estimado de grandes pérdidas y lleva a que el ratio combinado se eleve al 103,1% (96,6% un año antes). Por el contrario, los ingresos netos por inversiones aumentaron un 11,1% con respecto al año anterior, hasta 3.300 millones. Como consecuencia de la diversificación de sus inversiones, TALANX obtuvo un rendimiento neto de la inversión del 3,9% (3,5% un año antes).

El crecimiento de las primas y la evolución positiva del negocio minorista nacional e internacional fueron satisfactorios. El total de primas aumentó un 6,7%, hasta 25.200 millones de euros.

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