Ayer le tocó el turno a José Luis Tortuero, catedrático de Derecho del Trabajo y de la Seguridad Social de la UCM, que emitió voto particular respecto al dictamen final. Reiteró que, a su juicio, “hubiera sido deseable otro mandato y otra sentencia” respecto a la reforma de las pensiones. Según informa Servimedia, Tortuero priorizó otro tipo de medidas antes que una reforma del sistema de pensiones, ya que, en su opinión, supone “un factor social de primer orden para atemperar los efectos de la crisis" y, por eso, no considera que el actual sea “el marco más adecuado” para su revisión. En su lugar, propuso cambios en el ordenamiento jurídico español, en el que considera que “la historia está demasiado presente”, algo que no le parece “lógico”, ya que presenta “incoherencias” y “un grado de complejidad que altera la seguridad jurídica”.

El miércoles fue Miguel Ángel Vázquez, responsable ejecutivo de Análisis y Estudios de UNESPA, quien acudió a la Comisión, señalando, en primer lugar, que no había recibido “ninguna instrucción ni de UNESPA ni de ninguna de las compañías de seguros” en su trabajo en este comité. “He desarrollado mi trabajo completamente desconectado”, apostilló. En el sector asegurador, comentó, “no necesitamos que el sistema de reparto se reduzca para extendernos”, y señaló que la propuesta de los expertos es “equilibrada, potente y necesaria”,
“No estoy del todo satisfecho”, apuntó, con los procesos de reforma que se han llevado a cabo en los últimos tiempos, ya que “no se ha producido con las necesarias dosis de complicidad” con los ciudadanos, informa 'Europa Press'.

Respecto al factor de sostenibilidad propuesto, “lo que más me gusta es su transparencia”, y agregó que la “gran virtud es que es capaz de decirnos por qué podemos gastar lo que nos gastamos, y lo que nos cuesta o nos ahorra tomar una decisión u otra”. Recordó, en ese punto, que siempre queda en manos de los poderes públicos decidir si se recortan o se buscan más ingresos en función de cómo se defina la pensión suficiente.

“Creo sinceramente que estamos ante la oportunidad de terminar con esta situación. Aquí tienen una herramienta para contestar al falso milenarismo de que las pensiones son una estafa piramidal, que no se pagarán o que serán pensiones de pobreza. Y así tampoco tendrán que decir cada cierto tiempo a los ciudadanos que tienen que tomar una purga", ha añadido.

El punto de partida, concluyó, es que hay que “demostrar que se puede pagar hoy, mañana, el mes que viene y también dentro de 30 años” y ha defendido que este “factor de tercera generación” sirve para ello, “equilibrando los años buenos con los malos” al “incluir todos los elementos que tiran de la pensión media hacia arriba o hacia abajo”.

El miércoles también compareció Ignacio Conde-Ruiz, que ha defendido las fórmulas planteadas por el comité de expertos, puesto que permiten adaptarse al ciclo económico, aumentar los ingresos o mantener la regla actual de cotizaciones, e incluso “permitirían una revalorización superior incluso al IPC”. "Es un factor de tercera generación porque es el primero que permite la posibilidad de aumentar ingresos. Un vez que se decida qué es una pensión adecuada esta fórmula permite ver si los recursos disponibles son adecuados y, si no lo son, incrementarlos por las vías que se decidan", ha insistido.