Esta es una de las conclusiones que AXA Investment Managers ha arrojado a través del estudio ‘Solvencia II tiene y hará que los bonos de las empresas sean más caros’, elaborado por Mathieu L’Hoir y Mathilde Sauve, miembros del equipo de Estrategia de Inversión de la entidad, quienes afirman que gran parte de los 500.000 millones de euros en flujos que ha recibido este mercado ha sido resultado directo del impacto que los cambios en la asignación de activos por parte de las aseguradoras han provocado como consecuencia de la paulatina adaptación de las aseguradoras a la futura normativa europea.

En esta línea, se observa que Solvencia II ha hecho y seguirá haciendo que los bonos corporativos se vuelvan más caros. Sobre esto, las aseguradoras y los fondos de pensiones representan el 60% de los activos de los inversores institucionales europeos. En el informe se recoge que este proceso de ‘rebalanceo’ de posiciones, iniciado a finales de 2009, es probable que continúe desarrollándose durante los próximos cinco años. “Las consecuencias que Solvencia II provocará en la reasignación de activos son bien conocidas, empujando a las compañías de seguros a reducir sus posiciones en renta variable y dando preferencia a aquellas clases de activos de renta fija a corto plazo que muestren una menor volatilidad”, apuntan.

Asimismo, el informe ha cuantificado el impacto que la nueva norma estaría teniendo en el mercado de acciones. “La reasignación de activos por parte de las compañías de seguros puede explicar hasta el 25% de la brecha que separa las cotizaciones bursátiles actuales con respecto a los precios anteriores a la crisis”. A esto se le suma que esta situación continuará dejándose sentir con especial intensidad. “El ‘rebalanceo’ de posiciones seguirá teniendo durante los próximos años un claro efecto tanto sobre el mercado de renta variable europeo como sobre el de renta fija”, aseguran.

Por último, de cara al futuro, Solvencia II seguirá siendo un importante conductor de precios de los activos: es probable que se den costes de hasta un trimestre del rendimiento esperado total en valores de renta variable y se reduzcan respecto a los niveles actuales. Los expertos de AXA IM consideran que Solvencia II, combinado con otros factores como los bajos tipos de interés y Basilea III, está contribuyendo a una inclinación estructural de la inversión hacia títulos del mercado de deuda. Los requisitos que introduce el nuevo reglamento favorecen a la deuda pública y a los bonos corporativos con grado de inversión de corta duración. El reto para las aseguradoras, se concluye, es seleccionar una asignación de activos que tenga en cuenta la volatilidad y optimice el consumo de capital de acuerdo con los riesgos que se asumen.

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