A través de esta acción se pretende concienciar a todos los miembros de la compañía sobre la necesidad de prestar atención a los posibles riesgos que se plantean en el día a día. La iniciativa arrancó a principios de marzo y consistió en la entrega, por equipos y oficinas, de un bonsái, acompañado de su kit de cuidados y de una pequeña casa, origen de su 'aldea Compliance'. La misión: cuidar de él, manteniéndolo sano y ampliando el número de casas de su aldea a través del envío de consultas y dudas relacionadas con Compliance.

En la función de compliance los pequeños detalles marcan la diferencia, explica el comunicado. Por ello, observar una situación desde diferentes perspectivas y valorar los posibles riesgos, es fundamental a la hora de tomar decisiones estratégicas. “El bonsái es un árbol que, como las compañías, requiere compromiso y atención para crecer fuerte y sano. Puede parecer pequeño, pero se convierte en inmenso, incluso capaz de albergar toda una aldea, si aportamos una perspectiva distinta”, indica Ruth Pérez, directora Corporativa de Legal y Compliance de la compañía.