En este sentido, Alejandra Díaz, directora responsabilidad social y microseguros de Fasecolda, aseguró que “el Gobierno Nacional y el sector asegurador colombiano vienen haciendo grandes esfuerzos en esta materia. Es así como se incrementaron los subsidios a la prima, se tramita en la reforma tributaria una disminución del IVA de este seguro del 16% al 5%, hay nuevas compañías de seguros que entraron en el mercado y se están adelantando campañas de comunicación y educación financiera para que los productores entiendan que el seguro no es un costo sino una inversión”.

Hasta septiembre de 2012 las primas emitidas eran de 13.542 millones de dólares, un 0.1% más que el mismo mes del 2011. Mientras que, en 2008, el seguro agrícola cubría 8 tipos de cultivos, hoy estos llegan a 36 y las pólizas han pasado de 6.000 a unas 12.425. Es importante destacar que estos seguros cada vez son más asequibles para el productor. Según Díaz, “para estimular la protección del campo, el Gobierno otorga un subsidio a la prima del seguro del 60% sobre el valor de la prima. Cuando el cultivo asegurado sea financiado por el productor con un crédito agropecuario, otorgado con recursos de redescuento o propios del intermediario financiero y debidamente registrado en Finagro, el subsidio a la prima del seguro será del 80% para pequeños productores, y del 70% si se trata de medianos o grandes productores”.

Mario Santos, propietario de la finca San Juan, consideró que “estos seguros son asequibles y muy beneficiosos. Yo por ejemplo tuve un siniestro por un vendaval que se llevó parte del techo del establo y gracias a esto cobre la reparación sin inconveniente alguno”, dijo.