El acuerdo de conformidad alcanzado entre las partes evitó que se celebrara el juicio ante el tribunal de la Sección Quinta de la Audiencia Provincial de Valencia. Los acusados lograron de esta forma una reducción de pena, ya que el fiscal solicitaba cuatro años de cárcel para cada uno de ellos. La sentencia aplica las atenuantes de dilaciones indebidas y reparación de daños después de que los procesados hayan devuelto parte de los 153.000 euros que estafaron, informa Las Provincias.

Según los hechos reconocidos por los acusados y probados por la investigación de la Guardia Civil, las siete personas se pusieron de acuerdo para simular los accidentes de tráfico “con ánimo de obtener un lucro patrimonial ilícito”. El grupo ideó la manera de obtener ingresos mediante la adquisición de vehículos que habían sufrido un accidente -con la indemnización ya cobrada por el dueño del coche en algunas ocasiones- para luego trasladarlos a un taller de Benaguasil y transferirlos a otras personas, todas con estrechas relaciones familiares.

En este establecimiento de mecánica del automóvil, cuyo propietario es uno de los condenados, colocaban piezas de vehículos accidentados en coches que supuestamente tenían intención de reparar tras asegurarlos en una compañía. El último paso del plan delictivo era declarar un siniestro que nunca había tenido lugar para cobrar el dinero de las indemnizaciones. Así, el grupo logró engañar a los peritos de seis compañías.

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