Fue presidente del club desde 1985 hasta 2015, una etapa en la que el RACC evolucionó de club de automovilistas, con 85.000 socios, hasta convertirse en una entidad de servicios a las familias, con 811.000 socios.

Salvadó también fue el impulsor de las actividades sociales del RACC y , en la vertiente de la movilidad, con la creación de la Fundación RACC en 1991, impulsó una intensa labor para contribuir a la reducción de los accidentes de tráfico.