Sin embargo, la ACP esgrime desde principios de año un 'plan 'b para acabar las obras sin GUPC, pero, según publica hoy 'El País' y tal y como revela fuentes cercanas a las negociaciones, se ha encontrado con la resistencia de ZURICH. El Canal de Panamá intentó que la firma CH2MHill, que actúa como consultora y asesora de la ACP en el proyecto, asumiese la obra. De hecho, se revela que CH2MHill ha establecido contactos y entrevistas con empleados de GUPC para tratar de reclutar personal por si asume las obras.

Este 'plan b' ha sido frenado por la oposición de ZURICH, ya que la aseguradora no solo se niega a desembolsar la fianza de cumplimiento de 400 millones de dólares (cerca de 300 millones de euros) sino que ha dado a entender que ante una ruptura unilateral de la ACP con el consorcio no estaría dispuesta a garantizar con sus avales la terminación de la obra, al menos sin un periodo previo de análisis jurídico y económico. Con ello, la ACP no solo perdería el importe del aval sino que además pasaría a ejecutar las obras sin garantía alguna, en lo que fuentes cercanas a la negociación estiman que supondría una violación del contrato.

Desde principios de enero la aseguradora suiza considera improductivo enzarzarse en una batalla legal y abogaba por un pacto, al tiempo que lamentaba la intransigencia de la ACP para llegar a una solución negociada. Sin un acuerdo, el canal se arriesga a un retraso de tres a cinco años, según los árbitros que resuelven en primera instancia las reclamaciones. ZURICH no ve obstáculos legales ni contractuales para que la ACP adelante financiación para las obras cuya liquidación final esté sujeta a los mecanismos de resolución de las disputas, que fijarán si procede o no el pago de los sobrecostes de unos 1.200 millones de euros.