Dicho protocolo ha sido enviado por las cuatro organizaciones a las compañías con las que sus asociados o colegiados trabajan con la finalidad de que sirva como marco de reflexión y trabajo en este importante ámbito.

Según se desprende del comunicado, la finalidad de esta iniciativa es aportar al mercado una posible solución consensuada que ayude a solucionar el difícil equilibrio que hay "entre que la aseguradora, que por su relación contractual, tenga toda la información que necesite para cumplir con su cometido en su relación contractual con el cliente, particularmente en caso de siniestro, y que esta cesión de datos no represente una merma en los derechos y deberes que los corredores tienen con su cliente". Por este motivo, las cuatro organizaciones proponen a través de este protocolo que se cree un marco de confianza y unas reglas de juego claras entre ambas partes.

Dos principios irrenunciables

Dentro de las reglas del juego que proponen las organizaciones, estas se basan en dos principios irrenunciables como es que la aseguradora ha de tener toda la información que necesite para cumplir con sus obligaciones, pero que reconozca que el cliente ha sido aportado por los corredores, "razón por la que la aseguradora no se dirigirá al cliente sin el previo conocimiento y la autorización expresa y escrita del corredor". Quedarían como excepción -añaden- las comunicaciones que la aseguradora deba realizar a los clientes por imperativo legal. En cualquier caso, el corredor deberá estar siempre informado.

Tal y como se recoge en el comunicado, ambas premisas "permitirán que el cliente obtenga un servicio eficiente, para lo que ha contratado su póliza y a su vez permitirán al corredor realizar con tranquilidad su correspondiente análisis profesional para asesorarle con total independencia a la hora de renovar o contratar nuevas pólizas".

Las cuatro organizaciones consideran asimismo que este ambiente de trabajo en confianza redundará en "una mayor eficiencia en el sector, lo que no impedirá que se pueda llegar a acuerdos con las aseguradoras que en beneficio del cliente satisfagan a todas las partes".

El objetivo, remarcan, es conseguir un apoyo sectorial de las aseguradoras, de forma que la relación entre las partes esté presidida por la mayor transparencia y confianza posibles, manteniendo siempre la referencia del corredor ante su cliente: "Como es evidente, este marco no condiciona la absoluta libertad del corredor a la hora de establecer la relación que crea conveniente con su cliente y la compañía", concluyen.