La Superintendencia de Bancos y Seguros ha decidido ampliar este nuevo plazo aduciendo que las condiciones del mercado bursátil ecuatoriano presenta poca profundidad y predisposición a las inversiones en títulos de renta variable y que por lo tanto es necesario no afectar el valor del precio de las mismas, así como tampoco afectar el portafolio de las inversiones que mantienen las empresas de seguros, ya que podrían registrar un valor patrimonial proporcional no acorde con las condiciones reales de dichas instituciones, informa ‘Agencia Ane’.

Asimismo, el artículo 44 de la Ley General de Instituciones del Sistema Financiero, reformado con la Ley Orgánica de Regulación y Control del Poder de Mercado, establece que no pueden ser accionistas de las instituciones del sistema financiero privado, las compañías de seguros y de reaseguros, las compañías administradoras de fondos y fideicomisos, ni las casas de valores.

Esta prohibición es independiente de la disposición constitucional que también prohíbe que los principales accionistas y miembros del directorio de los bancos sean titulares de acciones o participaciones en empresas ajenas a la actividad financiera.

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