[Elena Benito]

P.-  ¿Qué ha influido en su decisión de dejar la Secretaría del Consejo General de los Colegios de Mediadores de Seguros?

Julio Henche.- Fue una decisión personal, serena, y meditada desde hace mucho tiempo. Principalmente, he sopesado  la conveniencia de terminar  un ciclo profesional  para iniciar una andadura propia. Era el momento de aprovechar oportunidades profesionales que no podía rechazar, abarcando otras áreas del derecho, y la empresa, donde desarrollar mi carrera profesional. Era el momento idóneo para todos porque el Consejo podía afrontar un nuevo mandato tras las elecciones para enfocar los cambios que mi marcha podía generar.
Debo decir también que el Consejo General ha recibido mi propuesta con una actitud comprensiva y facilitadora de nuevas relaciones, desde mi nueva actividad profesional. Sinceramente, estoy agradecido por ello porque seguiré vinculado al mundo asegurador, y al de la Mediación en particular, después de haber trabajado más de 27 años en el sector asegurador.

P.-  El presidente del Consejo General, José Mª Campabadal, ha reconocido públicamente que usted ha sido un pilar clave en la modernización del Consejo General, ¿cómo encontró el Consejo?

Julio Henche.- Pues, sinceramente, echando la vista atrás, sí que se toma conciencia de que nos tocaron afrontar unos cambios importantes a todos. Mi inicio en el Consejo coincidió con el mandato del anterior presidente, José Manuel Valdés, y de José Mª Campabadal al frente del CECAS. En un entorno conflictivo, y hasta cierto punto crispado, había  que trabajar duro y con “guante de seda” para conseguir los consensos necesarios con los que encarar múltiples cambios: la estructura  económica de la institución fundada en la “colegiación obligatoria” por una de pertenencia “voluntaria”; una cultura muy corporativa, y reivindicativa, por una más empresarial y de servicios; la adaptación a las nuevas tecnologías. Una actividad constante y silenciosa para  lograr consensos con los principales actores económicos del sector. En definitiva, después de 15 años, podemos decir que el Consejo ha evolucionado favorablemente superando las diferentes pruebas que nos han traído los tiempos que nos ha tocado vivir.

P.-  ¿Qué ha sido lo más complicado que ha tenido que afrontar en ese cambio?

Julio Henche.- La tarea principal era la de conseguir adhesiones al Consejo General y que se viera como una institución con afán de aglutinar  y colaborar con los colegios  de mediadores para adaptarnos a los  cambios tan tremendos que estábamos sufriendo (económicos, tecnológicos, empresariales, culturales,…). Lo que se llama hacer pedagogía interna para eliminar resistencias y temores. Sin caer en ningún tipo de exageración, cuando me incorporé al Consejo General algunos de los miembros del Pleno tenían, entonces,  la misma  edad que mis abuelos y había que llevarles sosegadamente hacia un futuro que a todos nos parecía incierto con la inseguridad que producía un cambio profundo de modelo colegial.

CAMBIOS CONSTANTES

P.-  ¿Qué le ha aportado a nivel profesional conocer el ámbito de la Mediación?

Julio Henche.- Provengo del sector asegurador y con anterioridad a mi etapa como Secretario General y Gerente del Consejo había trabajado en diferentes compañías aseguradoras por lo que conocía de cerca la mediación de seguros. Entrar en sus entrañas, como lo he hecho en el Consejo General, solo ha conseguido granjearme más afecto y admiración. He visto desde dentro lo duro que es mantener una empresa de mediación  y el mérito que tiene esta actividad empresarial enfrentándose a diario a cambios constantes, inseguridad y amenazas. He comprobado que los mediadores son, empresarialmente hablando, supervivientes “natos” y con una capacidad de adaptación extraordinaria a los cambios.

P.-  ¿Cómo valora su relación con los diferentes Colegios provinciales?

Julio Henche.- Creo que es una relación altamente satisfactoria. Me ha desbordado el cariño y el afecto que me han transmitido muchos colegios y solo tengo gratos recuerdos de todos ellos. Espero seguir manteniendo contactos profesionales con los colegios de mediadores de seguros, porque mis actividades profesionales permitirán estar cerca de la institución colegial.

P.-  Los Colegios han de dar servicio a los colegiados y el Consejo General a los Colegios, ¿es así? ¿Está claramente definida esta diferencia?

Julio Henche.-  Creo que se ha alcanzado un equilibrio idóneo en la relación de los colegios y el Consejo con los colegiados, porque todos han entendido que los colegios y el Consejo son complementarios. El Consejo General tiene una función representativa ante organismos y entidades de ámbito estatal y eso no lo cuestiona nadie. Todos entienden que le corresponde una labor de coordinación de los colegios y de representación tanto nacional como internacional. Desde luego que existen colegios con un alto nivel de infraestructuras y capacidad de servicio a sus colegiados, pero otros colegios de menor tamaño necesitan un apoyo de instituciones como el Consejo General, porque es difícil abarcar todas las demandas y ofrecer respuestas con la inmediatez que reclaman los colegiados en el día a día.

P.-  De la etapa que ha pasado como secretario del Consejo General, ¿qué es lo que mayor satisfacción le ha reportado a nivel profesional? ¿Y a nivel personal?

Julio Henche.-  Tengo un grato recuerdo del trabajo realizado en los Congresos Nacionales (Valencia, Córdoba, Zaragoza y Burgos), así como de mi paso por COPAPROSE, en América Latina. Sé que esta fue una apuesta de José Mª Campabadal que siempre le agradeceré, porque la experiencia me ha dado una nueva perspectiva, de nuestras posibilidades en aquella parte del  mundo, que apenas tenía.
Personalmente puedo decir que he conocido algunas personas entrañables y que irán siempre en mi corazón. Dejadme destacar sobre todos a uno: Remigio Martínez Espinosa. Todavía me emociono cuando le recuerdo, porque era un paradigma de caballerosidad y  buenos modales.

P.-  ¿Cuál es su opinión sobre la unión de colegios provinciales? ¿Lo estima posible?

Julio Henche.- Se están dando pasos muy positivos y cada vez hay menos reticencias por parte de los colegiados. ¡Hace quince años hubiera sido impensable! Las fórmulas que se están dando van desde la mera cooperación administrativa  y asistencial, creando sinergias, servicios compartidos y reducción de costes, hasta la plena fusión jurídica. Se están produciendo cambios de mentalidad importantes que están fortaleciendo a la institución colegial.

DETERMINACIÓN

P.-  ¿Qué cambios se han producido en el colectivo desde que usted llegó al Consejo General?

Julio Henche.- Se ha ganado en profesionalidad y sobre todo en modernización de las empresas. Los mediadores han demostrado gran inquietud empresarial y ganas de mejorar, afrontando importantes cambios en los modelos de negocio así como en la capacitación profesional y las innovaciones tecnológicas. Es un colectivo muy sensible ante los cambios y aunque, como es obvio, les inquieta, siempre los acaban afrontando con determinación.

P.-  ¿Los colegiados son más agentes o corredores?

Julio Henche.- Existe un número mayor de agentes, prácticamente duplican a los corredores de seguros; aunque es verdad que el agente se muestra menos activo que el corredor en cuanto a las actividades colegiales. La razón es que el agente recurre al Colegio para encontrar amparo en momentos en que puedan encontrarse con una situación amenazante, mientras que los corredores muestran mucho interés por prepararse en los cambios legislativos o estructurales  que puedan influir en la marcha de sus negocios.

P.-  Tras seis años de crisis el número de corredores sigue siendo casi el mismo. ¿Qué factores contribuyen a que ese número se mantenga a pesar de que estos profesionales están viviendo momentos económicamente difíciles?

Julio Henche.- Solo hay una razón: que se ha asumido que la contraprestación del servicio recibido por el coste de pertenencia es altamente satisfactoria. En los colegios encontrarán todo tipo de apoyos para el desarrollo de la actividad y -en una profesión que está híper regulada y sometida a múltiples controles, que en muchos aspectos pueden ser excesivos- la institución colegial les da solución a estas necesidades y como digo las cuotas colegiales son muy razonables teniendo en cuenta los apoyos que les ofrece.

P.-  ¿Va a continuar en el sector asegurador? ¿En qué va centrar su actividad?

Julio Henche.- Mi trabajo como abogado y auditor, con amplia experiencia en el sector asegurador, desde 1986, no va a quedar en saco roto. Voy a colaborar con el Consejo y los Colegios en la prestación de servicios como auditor y en aquello en lo que el Consejo y los colegios tengan a bien encomendarme. Pero en  mi despacho profesional jurídico estamos trabajando ya con empresas españolas que, en ámbitos tan dispares como laboratorios, producción televisiva o fabricación de somieres, apuestan decididamente por los mercados exteriores, por la internacionalización, y  aquí mi experiencia en los últimos años con América Latina me ha abierto muchas posibilidades que no quiero desaprovechar.