El cliente pondrá el 60% de su fondo en una renta vitalicia, el 10% o 15% lo dejará disponible en una cuenta de ahorros como respaldo y el otro 30% o 25% en un depósito a plazo fijo”, proyecta. Galdós comenta que dicho patrón ha comenzado a darse en el sistema previsional privado y es uno de los motores que impulsará el mercado de rentas vitalicias en los próximos meses, que ha sido castigado por la liberación de los fondos, aprobada por el Congreso. Las ventas de estos contratos cayeron en 365 millones de soles (109,4 millones de dólares) en 30%, entre enero y julio de este año frente a similar lapso de 2015, lo que equivale a 1,6 veces el presupuesto público del sector industrial para el próximo ejercicio.

Sin embargo, a decir de Felipe Morris, presidente de INTERSEGURO, la facturación de las rentas vitalicias ha comenzado a repuntar en las dos últimas semanas de agosto. En ese sentido, Mario Ventura, gerente general de SEGUROS SURA, sostiene que el retroceso de las ventas ha tocado fondo. “El volumen total de primas ya encontró un piso entre 90 millones y 100 millones (26,9 y 29,9 millones de dólares) mensuales, algo más de la mitad de lo que se vendía hace tres trimestres y desde esa base empieza a ver un crecimiento”, afirma Ventura. Ganadores y perdedores Según los entrevistados las menores ventas de rentas vitalicias casi no han afectado los resultados de las inversiones de las aseguradoras. No obstante, dicen que el retiro de los fondos del sistema privado de pensiones podría haber afectado a los usuarios. Aseguran que un jubilado con ahorros mayores a 300.000 soles (89.976 dólares) han destinado parte o todo el capital para consumo, pese a que este es su único respaldo para la vejez. Finalmente, Morris revela que las aseguradoras están reforzando a sus fuerzas de ventas, dado que: “es difícil competir con el efectivo”.