Se trata de un seguro unipersonal dirigido a personas de entre 18 a 40 años que estén interesados en vincular la prestación del servicio funerario a un capital de vida.

Según Javier Campos, director de Desarrollo de Negocio de SANTALUCÍA, el producto busca ayudar a jóvenes “que no están interesados en contratar un seguro de decesos tradicional, pero no quieren dejar un gasto extra a sus seres queridos y son conscientes de que un seguro de vida tradicional no cubrirá todas sus necesidades en el momento del fallecimiento”.