En declaraciones hoy a 'Expansión', el directivo analiza también otro punto de colaboración con el sector público en el que también trabaja la aseguradora, como es la gestión del hospital público de Denia, en Alicante, con el que se están renegociando los términos. “Estamos contentos, aunque con una prima muy ajustada. Pero la principal debilidad es que no se ha cumplido el plan inicial. Tenemos menos de 150.000 asegurados en lugar de los 200.000 previstos, debido a la crisis y a las medidas tomadas por el Gobierno”. DKV tuvo en 2013 la primera pérdida “pequeña” en este negocio, incluso con la contabilidad especial de este negocio que permite periodificar los beneficios futuros de la concesión para compensar las pérdidas iniciales derivadas del arranque del proyecto.

"MENOS DEMAGOGIA Y MÁS TRANSPARENCIA"

Sobre este tema de la gestión privada de centros públicos, Santacreu expresa su preocupación “por la enorme politización que envuelve cualquier debate sobre la gestión sanitaria en nuestro a país”. “Así es difícil avanzar en soluciones que combinen una asistencia gratuita con una gestión eficiente a costes razonables”, lamenta.  

Cree, además, que se ha producido un retroceso en la colaboración público-privada y habría que refundarla. “El tema no es si la sanidad pública o privada es buena o mala o al revés. Lo importante es tener una sanidad a precio razonable. Hace falta menos demagogia y más transparencia”. Para lograr este objetivo, Santacreu propone que se puedan comparar los resultados de la gestión de cada hospital. “Al ciudadano no le importa que le atienda uno u otro, sino que le atiendan bien”, concluye.