Atendiendo a estas conclusiones, el Observatorio de Pensiones de Willis Towers Watson, junto con el Grupo de Investigación en Pensiones y Protección Social de la Universidad de Valencia y la Universidad de Extremadura, ha elaborado un informe sobre el impacto, en la sostenibilidad del sistema de pensiones, de aumentar la edad de jubilación.

En la actualidad la edad de jubilación efectiva en España, según la AIReF, se sitúa en 62,7 años, mientras que la edad legal se sitúa en los 65 años y 8 meses para quienes tienen cotizados menos de 36 años y 9 meses, y en los 65 años si se ha cotizado más de 36 años y 9 meses. En 2027 se prevé que la edad efectiva será 64,5 años y la edad legal 67 ya que habrá finalizado el periodo transitorio incluido en la reforma de 2011.

Un ahorro estimado irrelevante

En el ejercicio realizado por este observatorio se simula el efecto que tendría el aumento de 1 año en la edad efectiva de jubilación si esto ocurriera de forma inmediata. Los resultados de este estudio ponen de manifiesto que la propuesta de la AIReF de retrasar la edad efectiva de jubilación generaría un ahorro que, calculado en valor actual actuarial, sería del 0,9% del gasto en pensiones contributivas de jubilación, es decir, 691 millones de euros anuales equivalentes a un 0,06% del PIB actual.

Estas cifras están muy por debajo de la parte baja de la horquilla manejada por la AIReF y, además, solo se alcanzaría a medio plazo, cuando se hubieran acumulado varias generaciones de altas con las nuevas condiciones. Por otro lado, si se comparan estas cifras con el déficit actual del sistema de pensiones, cercano a los 19.000 millones, los responsables del análisis considera que no parece que el ahorro estimado sea muy relevante a la hora de mejorar la sostenibilidad del sistema de pensiones.

En el caso de que, además, se añadiera el retraso de 1 año en la edad legal de jubilación se obtendría un ahorro de un 0,29% del PIB, una cifra también lejana a lo que necesita el sistema ya que actualmente el déficit contributivo es del 1,65% del PIB. "Para abordar este déficit únicamente con una medida de este tipo, habría que aumentar la edad legal y efectiva en 5 años", se indica.

En resumen, concluyen, el incremento de la edad efectiva de jubilación sería positivo para el sistema de Seguridad Social, no solo por el ahorro, de cuantía moderada, sino también porque aumentaría la pensión inicial media, mejorando la adecuación del sistema de pensiones y reduciendo el riesgo de pobreza entre la población pensionista. En todo caso, esta medida por sí sola "no sería suficiente" para reducir significativamente el déficit que arrastra el sistema. "Para eliminar completamente el déficit tendría que aumentarse la edad legal y efectiva de jubilación de manera relevante y acompañar este incremento con medidas complementarias", se detalla.