La Responsabilidad Medioambiental es uno de los instrumentos básicos en Europa para hacer realidad el principio “Quien Contamina, paga”.

Atañe a todas las actividades económicas o profesionales, pero hay un grupo al que se le aplican normas más exigentes y que, progresivamente y a partir de octubre de este año, va a estar sujeto a la obligación de evaluar su riesgo medioambiental y, en su caso, presentar una garantía financiera sobre dicha responsabilidad; la inmensa mayoría de las empresas afectadas optarán por el seguro como instrumento de garantía.

Como complemento del seguro deberán adherirse a un fondo de garantía para siniestros de aparición tardía, que será gestionado por el Consorcio de Compensación de Seguros. Dicho fondo, que deberá estar también en funcionamiento en octubre, conllevará obligaciones para todos los intervinientes en el seguro: compañías, corredores, asegurados y, naturalmente, para el propio Consorcio, que será el encargado de gestionarlo.

Hace ahora 20 años (abril de 1998), en pleno debate de la directiva europea, sucedió el derrumbe de la presa de residuos de la mina de Aznalcóllar, con honda repercusión mediática y costes de recuperación extraordinarios, estimados en 240 millones de euros. Este episodio puso entonces en evidencia varios déficits, no solamente en materia de prevención y control de las instalaciones potencialmente peligrosas para el medio ambiente, sino también en materia de seguridad y de eficiencia de los mecanismos de responsabilidad de las empresas multinacionales, que son los que más directamente nos interesan.

Las autoridades europeas y todos los grupos de interés tomaron este episodio como referencia, señalando a la Directiva y al seguro como baluartes para conseguir que esta situación no se volviera a repetir.

Hoy en España, la entrada en vigor de esta obligación de garantía y del Fondo, largamente pospuesta desde la fecha en que estaba inicialmente prevista (2010) ha creado una gran expectación y conviene reflexionar sobre en qué medida los instrumentos legales, técnicos y financieros que se están terminando de poner a punto, reúnen las condiciones para cumplir con esta misión.

*La garantía financiera será uno de los temas que se tratarán en el XX Congreso de Responsabilidad Civil y Seguro, que celebra los próximos 25 y 26 de junio en Madrid.