Tras tener en cuenta la información recibida y teniendo en cuenta, en particular, las implicaciones de una posible decisión de los colegisladores europeos de aplazar la aplicación del programa a determinados tipos de fondos de inversión más allá de 2020, las autoridades decidieron “no proponer modificaciones específicas en esta fase” e “iniciar una revisión más exhaustiva del Reglamento delegado de los PRIIP que se llevará a cabo en el transcurso de 2019, incluida la puesta en marcha de una consulta sobre los proyectos de normas técnicas reguladoras”.

Además, emitieron una declaración de supervisión sobre los escenarios de rendimiento para promover enfoques coherentes y mejorar la protección de los pequeños inversores antes de la conclusión de la revisión. Las Autoridades Europeas de Supervisión consideran que existe el riesgo de que los “inversores particulares tengan expectativas inadecuadas sobre los posibles beneficios que puedan obtener” y, por lo tanto, recomiendan a los fabricantes de este tipo de producto “que incluyan una advertencia en el KID para garantizar que los inversores particulares sean plenamente conscientes de las limitaciones de las cifras proporcionadas en los escenarios de rendimiento”.