“Aquellas personas con menor resistencia a la frustración, que conciben su entorno laboral como algo desagradable o que no les motiva su trabajo, son más propensas a sufrirlo”, afirma Vicente Gil, director Médico de CIGNA.

Desde la aseguradora se ofrecen una serie de medidas a seguir, tanto durante el primer día de incorporación, como antes y durante las vacaciones, para prevenir o combatir este síndrome. Así, se aconseja no cargarse de trabajo el primer día; planificar actividades de ocio; mejorar aquello que no nos guste en el trabajo; buena alimentación y practicar deporte; dejar los deberes hechos antes de nuestra marcha; no cogerse periodos vacacionales muy largos; disfrutar al máximo las vacaciones; planificar el regreso con tiempo; y tomarse la vuelta con filosofía.