El pasado mes de mayo, la agencia confirmó las calificaciones de 23 reaseguradoras globales. Esta revisión, explica S&P, confirmó nuestro punto de vista existente sobre las ventajas y los riesgos a las calificaciones del sector. “En concreto, creemos que el capital y los ingresos de estas entidades suelen ser muy fuertes por lo que respaldan las calificaciones, pero una posición inherentemente de riesgo alto obliga a las reaseguradoras a mantener perfiles de riesgo financiero”. Sin embargo, esta aceptación del riesgo es la razón de ser de este mercado, por lo tanto son inherentes en el modelo de negocio de reaseguro.

Para S&P estos riesgos se gestionan en muchos casos dentro de un apetito por el riesgo bien definido y dentro de un marco. Esta modelización ha tenido un efecto positivo que ha estabilizado a las reaseguradoras en perfiles de riesgos financieros durante los periodos de estrés -comprendiendo tanto la actividad de los activos como un menor riesgo financiero durante dichos periodos-, incluida la fuerte actividad catastrófica registrada en 2011 y 2012 y durante la crisis financiera (cuando hubo una fuerte calidad de los activos y un menor riesgo soberano), así como un exceso de capital, lo que ha puesto de manifiesto que las calificaciones recibidas por el reaseguro es más resistente que en otros sectores.

Otro de los aspectos que la agencia destaca en su informe es que se observan nuevas formas de competencia y capital en el mercado de reaseguro como es la competencia de capitales de terceros, como en el caso de la entrada de numerosas empresas del sector en Bermudas. Aun así, S&P destaca que a pesar de los cambios dentro del sector, no se espera un cambio estructural en el panorama de la competencia.

RIESGOS DE NEGOCIO BAJO PRESIÓN POR LA COMPETENCIA Y LA CAPACIDAD

Los riesgos macroeconómicos también se suman a las amenazas en el panorama competitivo y en el perfil financiero de las reaseguradoras. Junto a este riesgo, también deben hacer frente a unas tasas de interés de balances hinchados, mientras que la inflación, las presiones regulatorias y las tendencias de crecimiento global están incrementando los riesgos que deben manejar las reaseguradoras.

De hecho, explica la agencia, nuestro análisis de los requerimientos de capital en función del riesgo a partir de finales de 2012 indica que la gestión del riesgo creció como porcentaje del capital objetivo frente a 2011; y el crecimiento de la gestión del riesgo superó al crecimiento del riesgo de responsabilidad. “Creemos que el perfil de riesgo de negocio de las reaseguradoras está bajo la presión de la creciente competencia y la afluencia de capacidad. Sin embargo, las proyecciones para el gradual aumento de las tasas de interés podrían aliviar parte de esta presión. En nuestra opinión, los reaseguradores en América del Norte son los más dependientes de este escenario para moderar lo que se espera que sea un debilitamiento de los ingresos en los próximos dos años”.

Además, la agencia prevé un ratio combinado del 91% para este sector en 2013, un retorno sobre los ingresos (ROR) del 20% y una rentabilidad sobre recursos propios (ROE) del 12%. “Nuestro análisis del sector presenta un panorama de tensión entre los factores de riesgo interrelacionados, que destaca la complejidad del modelo de negocio de reaseguro”, concluye el informe de S&P.