El objetivo marcado es reducir entre un 4% y un 6% la siniestralidad de los españoles menores de 30 años antes de 2020. Esta iniciativa pretende avanzar en la formación de los jóvenes con las diferentes experiencias que ofrece el centro; y, por otro lado, mejorar la prevención con las técnicas de conducción a través de los ejercicios prácticos, con monitores especializados.

La premisa principal es perfeccionar la formación y complementar las nociones aprendidas en la autoescuela. Durante la obtención del carné de conducir, el alumno experimenta las situaciones ‘normales’ de circulación y de tráfico, la forma de anticiparse y no tiene la ocasión de ponerse a prueba en situaciones límite. Lo que se introduce como complemento con este acuerdo es que los alumnos puedan reproducir momentos de ‘riesgo’ en un lugar cerrado y sin peligro de sufrir lesiones ni accidentes.

El objetivo, según explican ambas entidades es que, en un plazo de 3 años, al menos el 30% de los jóvenes conductores que obtiene el carné de conducir complementen sus horas de formación con un curso de percepción del riesgo. A través de la realización de este plan se espera una reducción de entre un 4% y un 6% en la siniestralidad de los jóvenes con edades comprendidas entre los 18 y los 29 años.

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