La norma entra en vigor a los veinte días de esta publicación oficial (será de aplicación directa, ya que la norma no precisa de ninguna medida legislativa nacional).

De la propia Comisión se destacaba en el momento de aprobar el Reglamento que las nuevas normas relajarán los requisitos de capital que se exigen a compañías aseguradoras para que puedan invertir más en acciones y deuda privada con el objetivo, según indica el Ejecutivo, de que sus fondos se canalicen "a la economía real, especialmente a través de la financiación a pequeñas y medianas empresas".

Efectos en el Seguro español

Mirenchu del Valle, secretaria general de UNESPA, analizaba hace unos días, en el marco del I Foro de Dirección Financiera, algunas de las ventajas e inconvenientes que esta reforma de la fórmula estándar tiene para el mercado español. Del lado positivo, apuntó que ha conseguido sacar adelante que el modelo de catástrofes para riesgos se calibre tomando en consideración el papel que en el mercado español desempeña el Consorcio de Compensación de Seguros, lo que hace que la carga de capital se reduzca en dos tercios.

La parte no tan buena para el Seguro español es el ajuste por impuestos diferidos, pues se han añadido determinadas limitaciones que no había en España.

Áreas afectadas por la revisión de la fórmula estándar

  • Utilización de ratings externos

  • Simplificaciones

  • Exposiciones frente a autoridades regionales y locales

  • Técnicas de mitigación de riesgos

  • Look-through

  • Parámetros específicos

  • Capacidad de absorción de pérdidas de los impuestos diferidos

  • Recalibración de riesgos de mortalidad y longevidad

  • Recalibraciones de determinados riesgos catastróficos

  • Concentración en riesgo de mercado

  • Riesgo de divisa a nivel de grupo

  • Deuda sin calificación crediticia

  • Acciones no cotizadas

  • Inversiones estratégicas en acciones

  • Margen de riesgo

  • Comparación de los fondos propios en banca y seguros