El objetivo de estas disposiciones es establecer un marco normativo donde se actualicen los distintos productos de seguros registrados en la categoría de personas, de forma que no se prohíba el acceso a los mayores.

La directriz establece que “ningún tomador, asegurado o beneficiario de un seguro, podrá ser excluido de ningún tipo de cobertura en los ramos y líneas de seguros personales, por el mero hecho de que haya alcanzado una determinada edad sino que la entidad aseguradora supervisada, deberá considerar otros factores en conjunto en el análisis de riesgo y morbilidad, entre ellos los historiales de salud, estadísticos y actuariales".

TIEMPO PARA ACTUALIZAR LAS PÓLIZAS

En base a esta normativa las compañías de seguros tienen ahora un plazo de seis meses a partir de julio para adecuar todos sus productos a estas nuevas normativas. La Sala Constitucional establece en un escrito motivados que “las aseguradoras deben tomar en cuenta otros elementos para el análisis de la edad como factor de riesgo, ya sea estadísticos, históricos de salud o actuariales, de la persona por asegurar, sin que la longevidad, de manera automática y sin mayor indagación, por el mero hecho de cumplir cierta edad, se le excluya al consumidor de un producto de seguro o alguna cobertura”.