En la introducción , la directora general de INESE, Susana Pérez, recordó el importante papel que juega la formación tanto en el desarrollo del sector como para atraer y retener talento, en la productividad y en la adaptación de las empresas a las nuevas normativas.

Fernando Carruesco, director de Innovación y Marketing Estratégico de INESE, explicó qué valor pueden aportar a un mercado asegurador que está en plena transformación. Un mercado que, en su opinión, “está evolucionando, del mismo modo que lo está haciendo la sociedad; pero estos cambios son tan rápidos que generan incertidumbre. Por eso, en INESE, como empresa activa en prestación de servicios para el sector asegurador, hemos dedicado tiempo a analizar y  reflexionar sobre cuál debería ser nuestro papel en este entorno cambiante. Y, ¿cómo puede hacerlo? Aprovechando la perspectiva y el conocimiento que nos aportan los 30 años de experiencia y convirtiéndoles en la base sobre la que reinventar el sector”.

El cambio de marca que se está abordando es tan solo un reflejo de otros cambios que ya están funcionando. En formación, subrayó Carruesco, “ponemos el foco en la personalización, diseñando cursos a medida, cursos in Company, a través de un asesoramiento que ayuda a saber a los clientes qué necesitan; resaltamos  el valor del networking, por eso estamos activando una ‘red alumni’ que facilite el contacto digital y los encuentros periódicos”.

A esto hay que sumar la flexibilidad, que permite “ofrecer  formación cuándo y cómo nos pida nuestro cliente (presencial, blended, online…) y, además, contaremos con una  nueva plataforma e-learning, en la que ya estamos trabajando; estamos renovando nuestro programa formativo”. Otro aspecto que para INESE es muy importante y al que se prestará una atención especial es el talento senior, por eso se está diseñado “un nuevo programa académico, junto con nuestros clientes, para que sean ellos quienes adapten el programa académico a las necesidades de cada uno; contamos con profesores nuevos, con visión de futuro y un Comité Asesor en el que colaborarán los CEO del sector”.

Estos son, entre otros, los aspectos en los que se basará la formación impartida por INESE.  Nuestro objetivo, resaltó Carruesco, es “crear profesionales del seguro que puedan integrar, adaptar y manejar la diversidad y el cambio, trabajar en equipos multidisciplinares, y sacar lo mejor de cada miembro. Esto es lo principal. En conocimiento técnico ya somos los mejores”.

Raúl Casado detalla las claves en formación que se exigirán

La segunda parte del encuentro estuvo a cargo de Raúl Casado, subdirector general de Autorizaciones, Conductas de Mercado y Distribución de la DGSFP, que explicó con detalle los cambios que introducirá en el mercado la normativa de formación y resolvió las dudas planteadas por los asistentes. En su intervención insistió en que se trata de una normativa que aún está en proceso, pues para que se apruebe se requiere la previa aprobación de la Ley de Distribución de Seguros. Asimismo, informó que el tiempo de adaptación a los requisitos será el que transcurra entre la entrada en vigor de la Ley de Distribución y la aprobación de la normativa de formación, por lo que resaltó la importancia de irse preparando, pues los cambios que pueda experimentar el texto actual no se prevé que sean muchos.

Casado recordó que la normativa de formación tiene su origen en el proyecto de Ley de Distribución de Seguros. Es en la disposición adicional segunda donde se alude a los requisitos y principios básicos que han de tener los programas de formación de los distribuidores de seguros y reaseguros; así como todas aquellas  personas que participan en la actividad de distribución, es decir, todos los que realicen ventas de seguros. Es también esa disposición la que indica que será la DGSFP quien establecerá, mediante resolución, lo requisitos que han de reunir los cursos de formación, tanto en materias financieras como de seguros.

Destacó que esta normativa afectará a los empleados de las entidades aseguradoras que realicen actividades de venta, por lo que estas han de nombrar un responsable de distribución de seguros y contar con un registro de las personas que realicen dicha actividad, registro que han de tener, junto con la correspondiente memoria de formación, a disposición del órgano de control. Asimismo, resaltó que las personas que estén en ese registro, cuando entre en vigor la ley, se entenderá que no tendrán que cursar las horas de formación previas exigidas para ejercer su labor, pero sí habrán de realizar la formación continua. Lo mismo ocurrirá con los mediadores de seguros; todos los que estén inscritos en los correspondientes registros, antes de entrar en vigor la ley, no tendrán que realizar la formación previa que marque la normativa para ejercer la actividad, pero sí la formación continua del nivel que les corresponda.

Horas formativas

Una de las novedades que incluye la normativa es el paso de los OBS al nivel 1 de formación. Señaló, al respecto, que las personas incluidas en el nivel 1 de formación deberán contar con un mínimo de 300 horas de formación previa; en estos casos la exigencia no puede ser en ningún caso menor. En el nivel 2 han de contar con 200 horas de formación previa, pero modulables; y en el nivel 3 se les exigirá un máximo de 150 horas, también modulables.

En el caso de los colaboradores externos, que en la actualidad se encuentran en el nivel C, Casado indicó que, para que no se queden fuera de la ley contarán con un año para poder llegar al nivel de horas exigido en el nivel 3, es decir, para pasar de las 50 horas que se les requiere en este momento a las 150 horas que se les pedirá para seguir en la actividad.  

Sobre la formación continua, Casado recordó que las horas exigidas anualmente para el nivel 1 y nivel 2 serán 25; mientras que para el nivel 3 se pedirán 15. La organización de los cursos la podrán realizar los distribuidores, las universidades y las entidades autorizadas una vez entre en vigor la normativa.