Critica, entre otros puntos, el producto estrella de este IRPF, que son los planes de ahorro a cinco años. “La verdad es que considerar cinco años de inversión como largo plazo ligado al retiro laboral es un poco aventurado. Corre peligro esta reforma fiscal de provocar una traslación de recursos que se habrían emplazado en productos a más largo plazo hacia estos esquemas a cinco años, lo cual no puede sino dañar la posición a largo plazo del ahorro español”.

En opinión de González de Frutos, “sería bueno que tanto el Gobierno que ha diseñado esta reforma como las fuerzas políticas que la han de apoyar o rechazar dejen bien clara cuál es su posición sobre las necesidades de ahorro de la economía española en el corto, medio y largo (largo de verdad) plazo”. Y concluye: “Nosotros, sinceramente, creemos que esta reforma está desafinada”.