Comentó que los cambios normativos traerían “otras formas de comercializar, otra remuneración y el número de mediadores se podría ver afectado, así como las compañías de seguros”. Además, más allá de los cambios directos, hay que analizar el impacto en el sector y en la sociedad de las nuevas regulaciones.

Indicó que es “el peor momento para introducir tantos cambios” y que “cualquier modificación afecta y hay cierta normativa que adolece de sentido común”. Concretamente se refirió a los apartados relacionados con las quejas y las reclamaciones y la detección de las malas praxis. También reconoció que, en otras cuestiones “hay modificaciones que sí favorecen”, como puede ser lo relacionado con la solvencia o la transparencia.

En todo caso, Campabadal admitió que “ahora empieza la historia” y el momento de negociar para cambiar los puntos innecesarios y que puedan afectar negativamente al colectivo del sector.

Crónica de la presentación de los resultados del I Panel de la Mediación