Velasco destacó el debate sobre la sostenibilidad del sistema de pensiones, afirmando que, en ocasiones, se confunden los mensajes entre las necesidades en el largo plazo y en el corto plazo. Entre las conclusiones, resaltó la necesidad de educar y de hacer comprender a los ciudadanos la situación actual y la futura, para sensibilizar sobre las propuestas de reforma; además, indicó que se debe cuantificar cuánto se debe ahorrar para la jubilación en el largo plazo para racionalizar las medidas para su cumplimiento; realizar una revisión de los incentivos fiscales también ayudaría a formalizar pensiones más acordes con las necesidades futuras. Por último, añadió, se deben trabajar desde diferentes frentes: aunque los Gobiernos dirijan la situación, todos los agentes sociales deben realizar aportaciones a la mejora del sistema.

El director del Instituto resaltó la importante labor en materia de pensiones del Mediador de seguros: "La educación financiera en materia de pensiones para la jubilación es una necesidad para la ciudadanía, y por ello la Mediación de seguros juega un papel básico. La necesaria información sobre el funcionamiento del actual sistema de pensiones y su posible evolución supone una oportunidad para el asesoramiento profesional", señaló durante la jornada, en la que aportó reflexiones del estudio 'Un déficit significativo', elaborado por su entidad. El informe tiene en cuenta los niveles de activos no vinculados a pensiones, considerando la actitud de los consumidores frente a la jubilación. El concepto de “déficit en el ahorro” manejado en el estudio consideraría “para las personas que se jubilen entre 2011 y 2051 el importe que habría que ahorrar anualmente para poder mantener el nivel de vida durante la jubilación” y para lo que, según la OCDE, habría que disponer del 70% de los ingresos que se disponían antes del momento de la jubilación.

CADA ESPAÑOL TENDRÍA QUE AHORRAR 7.000 EUROS ANUALES

Evaluados los datos globales, para sostener las pensiones en Europa se debería de disponer -anualmente- de 1,9 billones de euros, correspondiente al 19% del PIB europeo. Ese déficit en el ahorro de las pensiones, extrapolado a España supondría la necesidad de 170.000 millones de euros (18% del PIB español) para sostener la jubilación durante los próximos 40 años; por lo que la media de ahorro disponible por persona quedaría fijada en 7.000 euros anuales (datos referidos a 2010).

Según Velasco, del cálculo realizado se concluye que empezando a ahorrar en el momento de la incorporación al mercado laboral (edad fijada en los 20 años), sería necesario el 6% de la renta disponible, aproximadamente 1.200 euros anuales. Conforme incrementa la edad en la que se decide comenzar a ahorrar, se debería aumentar el porcentaje que se destina a esa provisión (el 9% si se comienza a partir de los 30 años, el 15% a partir de 40, el 28% a partir de 50, o el 113% a partir de 60 años). En caso de no poder contar con suficientes ahorros destinados a la jubilación, las personas deberían optar por medidas como trabajar después de la jubilación, retrasar la edad de jubilación, aceptar un nivel de vida por debajo del previsto o recurrir a otros activos distintos a pensiones, tales como acciones o depósitos.

CÓMO FINANCIAR EL GASTO PÚBLICO EN PENSIONES

En el año 2010, en España, el gasto público en pensiones supuso cerca del 9% del PIB. Con las estimaciones de la OCDE, se llegará a un gasto del 15% del PIB en el año 2050 (en ausencia de reformas y sin considerar el impacto de la reforma de agosto de 2011). A este respecto, Velasco destacaba que en aquellos países en los que se ha venido realizando una reforma del sistema de pensiones, como Suecia o Polonia, el porcentaje se ha reducido.

Con las estimaciones del ahorro derivado de la última reforma laboral llevada a cabo en nuestro país (primordialmente con el retraso paulatino de la edad de jubilación de los 65 a los 67 años, y el incremento del cómputo de la base reguladora de los 15 a los 25 años), se sufragarán solo tres puntos del incremento. Velasco se pregunta “¿cómo se financiarán los otros 6 puntos sobre el PIB?”.

Realizando una comparación del desglose de los activos financieros en Europa, destaca que, según datos de Inverco, en España en 2010, de los 1.760 millones destinados al ahorro en el total del país, solo el 14,30% se correspondía con planes de pensiones y seguros, frente al 48,74% en depósitos financieros. En Europa el porcentaje destinado al ahorro en fondos de pensiones y seguros es del 36,1%, y un 32,6% en depósitos. Este dato indica que el conjunto de la sociedad española prefiere productos a corto plazo.

Entre las principales conclusiones, Velasco resaltaba la necesidad de educar y de hacer comprender a los ciudadanos la situación actual y la futura, para sensibilizar sobre las propuestas de reforma; además, se debe cuantificar cuánto se debe ahorrar para la jubilación en el largo plazo, para racionalizar las medidas para su cumplimiento; una revisión de los incentivos fiscales ayudaría a formalizar pensiones más acordes con las necesidades futuras. Por último, añadía, se deben trabajar desde diferentes frentes: aunque los Gobiernos dirijan la situación, todos los agentes sociales deben realizar aportaciones a la mejora del sistema.

Finalmente, en el turno de preguntas, recalcó la necesidad de reformar el sistema actual de pensiones ya que “en ausencia de reformas, no hay sostenibilidad”, pero hacerlo identificando cómo afectan las reformas a los diferentes grupos poblacionales.