El trabajo, además, revela que desde 2010 más del 60% de los países de la región MENA han experimentado un aumento significativo en el nivel de violencia política. De los 17 países que han experimentado en dicho periodo un aumento significativo en su nivel de riesgo político dinámico, más de la mitad se encuentra en la región MENA.

Siria fue el país con el aumento más significativo en este riesgo, aunque el mapa ahora lo ubica como segundo país con riesgo más alto por detrás de Somalia. Por primera vez, Egipto está ahora clasificado como de riesgo "extremo" por la violencia política, un deterioro impulsado por la violencia post-golpe de Estado y el aumento de la actividad terrorista en la península del Sinaí. "El aumento de la violencia política en el este de África plantea retos importantes para los inversores extranjeros que buscan a la región tras el descubrimiento de sustanciales reservas de petróleo y de gas", afirma Alyson Warhurst, director general de Maplecroft.

A pesar de estos riesgos, los inversores pueden encontrar oportunidades en los mercados de crecimiento, según muestra el mapa. Así, en general, el riesgo político dinámico ha mejorado significativamente desde 2010 en seis mercados de crecimiento: Filipinas, India, Uganda, Ghana, Israel y Malasia. Esta mejora constante, en parte, refleja una caída en la violencia política en Filipinas, India y Uganda, y mejoras significativas en los niveles de gobierno en Malasia e Israel. Un entorno empresarial y macroeconómico positivo también ha contribuido a reducir el nivel general de riesgo en estas economías clave, apuntan MARSH y Maplecroft en su comunicado.

"Las empresas con inversión extranjera directa y contratos transfronterizos continúan operando en un panorama de rápido cambio, un panorama político global altamente volátil que puede aumentar rápidamente con consecuencias negativas", detalla Evan Freely, Credit & Political Risk Leader del bróker. "Es imperativo que las empresas se mantengan al tanto de las cuestiones clave que afectan a las regiones en las que operan y tengan planes para proteger sus intereses estratégicos de las amenazas de los cambios políticos imprevistos y la violencia", puntualiza.