"Se necesitan recursos para ello, pero incluso sin una reforma fiscal, aparentemente hay espacio para instrumentar un seguro de desempleo, reorientando el gasto público hacia ello, existen posibilidades", dijo Wissing en el marco del Foro México 2013 en declaraciones recogidas por CNExpansión’. Asimismo, destacó que es recomendable que el seguro se articule con políticas activas de mercado para que no se convierta solamente en el recibo de un ingreso, sino en una motivación para reorientar la carrera profesional hacia donde se puedan emplear nuevamente esas personas. Para que esto ocurra, el seguro debería acompañarse con becas para el trabajo y para la capacitación, con servicios de orientación profesional y otras políticas activas de trabajo, añadió.

El directivo resaltó que países en América Latina como Chile y Brasil cuentan con un seguro de desempleo, pero también en México existen programas subsidiados por los gobiernos locales que podrían convertirse en seguros de desempleo, y destacó que la aplicación de este esquema se está discutiendo en el Congreso de la Unión.

Wissing consideró, por otra parte, que la reforma laboral aprobada recientemente en el país tendrá un impacto positivo en la generación de empleo, debido a que se podrán incorporar grupos de la población que hasta el momento no han tenido oportunidad de incorporarse a un trabajo formal. "La intención es diseñar formas de contratación que ayuden a incorporar incluso en trabajos parciales o contratos de capacitación a personas que hasta ahora no han tenido oportunidad de incorporarse", apuntó.