Los principios fundamentales entrarán en vigor veinte días después de su publicación en el Diario Oficial, pero las reglas más detalladas tienen que ser todavía desarrolladas.

Las nuevas reglas europeas buscan impulsar el desarrollo de este sector, al tiempo que garantizan la privacidad y la protección de datos personales. Hasta la fecha, los drones de menos de 150 kilógramos estaban sujetos a la legislación de cada Estado miembro. La UE ha decidido proponer legislación ante el incremento de su uso y para permitir el desarrollo de un mercado lastrado por la diversidad de normativas nacionales.

La normativa aprobada ayer establece que el diseño de los drones "debe asegurar que, al ser utilizados, no suponen un riesgo para las personas". Además, "en función de características como el peso o la zona de operación, el aparato deberá ir equipado con dispositivos para evitar colisiones o de aterrizaje automático". Los operadores europeos tendrán que conocer la nueva reglamentación y "ser capaces de operar de manera segura, sin crear riesgos para las personas o el espacio aéreo". Esto implicará que, en algunos casos, deban seguir cursos de formación. Para facilitar la identificación de los responsables en caso de incidente, "los drones deberán llevar un código de matriculación. El nombre de los operadores deberá incluirse en registros nacionales" (excluidos los operadores de los aparatos más pequeños).

La normativa actualiza las reglas sobre seguridad aérea para adaptarse al previsiblemente aumento del tráfico aéreo en las próximas décadas. También se busca impulsar la cooperación entre la Agencia europea de seguridad aérea y las autoridades nacionales a la hora de evaluar los riesgos de vuelos sobre zonas de conflicto. Asimismo, la Comisión deberá desarrollar estándares para la descarga en tiempo real de datos de los dispositivos de seguimiento de vuelo cuando una aeronave se encuentre en peligro, a fin de acelerar la respuesta de emergencia.

Situación en España

Según datos de la Agencia Estatal de Seguridad Aérea (AESA), en España, cerca de 3.000 operadores de drones han iniciado su actividad a lo largo de los últimos tres años y, en la actualidad, se cuenta con 3.693 pilotos de drones, 4.283 naves de este tipo registradas y 74 escuelas de formación ATOS (únicos organismos que pueden expedir una licencia de pilotaje).