La fisionomía de los países, el desarrollo económico, que se viva más y que la sociedad se preocupen más por su futuro es el cóctel necesario para que haya que cambiar de mentalidad en cómo ahorramos para nuestras pensiones. Huertas ha querido destacar que desde el sector asegurador se habla de este tema no para ‘vender’ más planes de pensiones sino “porque somos expertos, por eso hablamos de las pensiones, porque entendemos de este negocio; es una actividad privada muy social y es necesario hablar del futuro de los españoles y los latinoamericanos frente a su futura jubilación”.

Huertas llamó la atención sobre que este camino tiene que venir incluso desde el cambio en la propia definición: “La RAE define las pensiones como una sistema público, pero hay muchos países que no tienen ya ese sistema únicamente o que no pueden abordarlo”.  La sostenibilidad, añadió, “hay que entenderla como lo que es: la cuantificación en el futuro va a estar más limitada”. Para el directivo, la clave estaría en que tengamos dos o tres sistemas de retribución y que así podamos de una manera individual abordar el problema de las pensiones cuanto antes”. “Nos encontramos ante una realidad en la que ahorrar será una cuasiobligatoriedad”, sentenció.

“Más allá de las ideologías”

Arancibia preguntó sobre el “famoso sobre naranja”, algo que Huertas lamentó que nunca llegara a los españoles y sobre el actual Pacto de Toledo, sobre el que hizo referencia a que los instrumentos públicos siempre están muy ideologizados: “Este tema va más allá de la ideología, es una cuestión de Estado”, añadió.

Esta ‘cuestión de Estado’ parte en que hay un gran sector de población que se sitúan dentro de la "cuarta edad" y, en tanto que el fondo de reserva de las pensiones "se acaba", debe garantizarse que la sociedad sea "sostenible" de aquí a 30 años.

Un dato, reveló Huertas, es que la tasa de sustitución está en el 80% del último salario que tenga el trabajador cuando se jubile y, en la mayoría de países de Europa, esa tasa está entre el 50% público y el 50% privado. “Somos uno de los países que menos ahorra, en Francia, nuestros vecinos, al mes ahorra cada trabajador 40 euros más que un trabajador español”, señaló.

También quiso destacar que en el futuro que se dibuja "habrá que mejorar la capacidad de ocio de los mayores y formar a los jóvenes para trabajar en esas actividades que van a demandar los mayores". "Hay que defender el sistema público, pero teniendo en cuenta que la cantidad que se recibirá por parte del sistema público será cada vez más "limitada".

“Déjennos participar”

Por todo esto, por una necesidad de ahorro que se hace imperiosa, el presidente de MAPFRE quiso contestar a las ‘voces críticas’ que afirman que desde el sector solo quieren vender: “Déjennos participar, no estamos diciendo todo esto para aumentar nuestro negocio, tenemos mucha información y los instrumentos adecuados para ser parte de la solución”. Agregando que “una vez que reconozcamos el problema, vendrá desde nuestra parte la búsqueda de mecanismos adecuados, como bajar los gastos de administración o lograr más trasparencia, entre otras medidas”, concluyó.

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