La firma de valores destaca que la evolución en Bolsa del sector asegurador ha estado condicionada por los activos bancarios que tienen las entidades en sus balances y por su exposición a la deuda soberana. Sin embargo, considera que la actuación del Banco Central Europeo (BCE), mediante las inyecciones de liquidez LTRO y el anuncio del programa OMT de activación de compras de bonos soberanos, "han servido para mitigar estos riesgos".

"En cualquier caso -advierte-, la necesidad de estimular el crecimiento económico mediante la bajada de tipos de interés ha supuesto un importante lastre a la evolución operativa del negocio de seguros", y ante la previsible permanencia de estas políticas en el medio plazo, Norbolsa mira con pesimismo la evolución de las compañías ligadas al seguro de Vida.

También adelanta que bajo la actual regulación de Solvencia I, "las aseguradoras cuentan con unos niveles de capital sólidos", por lo que no esperan ampliaciones de capital ni reducción de dividendos, si bien alerta de que estos ratios cuentan con el hándicap de su escasa homogeneidad, razón por la cual el regulador trabaja en el desarrollo de Solvencia II. Para Norbolsa, no obstante, "la incertidumbre regulatoria supone un lastre, dado que puede limitar movimientos corporativos o el desarrollo de nuevos productos".